Caminando con Dios – Bosquejo

Cita Principal: «Caminó pues, Enoc con Dios, y desapareció, porque le llevó Dios.»  Génesis 5:24

La Biblia dice que Enoc caminó con Dios, Dios caminó con Enoc.   ¿Qué significa caminar con Dios?

1.   Es tener compañía divina, tener un compañero divino a su lado.

No hay ninguno que le guste quedarse solo.  El rey David tenía sus tres hombres valientes, Jesús sus doce apóstoles y el apóstol Pablo sus acompañantes en sus viajes misioneros.  Jesús dijo, «Y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo.» Mateo 28:20.

En cierta ciudad había un hogar cristiano.  Un día la mamá se enfermó y fue al hospital.  Cuando llegó la primera noche su hija pequeña quedó inquieta y no podía dormir.  Ella llamó a su padre para quedarse con él en el cuarto.  Después de un tiempo él apagó la luz.  Ella dijo, «¿Papá, usted está aquí, no puedo verlo?»  El respondió que estaba cerca de su cama.  Escuchando su voz y confiando en su palabra ella se durmió.

2.  Caminar con Dios significa tener un guía, un guía divino.

En este mundo hay muchos desvíos y caminos largos en que el Cristiano puede ser tentado a entrar, si él no sigue fielmente a su guía divino, caminando cerca de El.

3. Andar con Dios es tener alguien a su lado que tiene placer en suplir sus necesidades.

Pablo conocía este Dios vivo y personal y dijo, «Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús.» Filip. 4:19.

4.  Caminar con Dios es tener alguien que le escolta

Un protector divino a su lado, un guarda-espalda para protegerlo de los peligros de este mundo.

Durante la segunda guerra mundial, un avión bombardero fue derribado en un ataque a Japón.  El avión comenzó a caer pero el piloto consiguió salir, pero su paracaídas no abrió. Viendo la tierra aproximarse rápidamente sabía que la muerte era inminente.  El era cristiano y recordó las palabras de Salmo 91. «Caerán a tu lado mil, y diez mil a tu diestra; mas a ti no llegará.  Pues a sus ángeles mandará acerca de ti, que te guarden en todos sus caminos.»  El oró para la protección de Dios. Cuando despertó estaba en un hospital, y las enfermeras le contaron que había caído encima de un gran árbol. Casi todos sus huesos fueron quebrados pero recuperó su salud y después de la guerra retornó a Japón como misionero.  Su nombre es Tom Smoke.

5.  Caminar con Dios es tener esperanza de la vida eterna, en el paraíso con el Señor.

Leemos, «Caminó, pues, Enoc con Dios y desapareció, porque le llevó Dios.»  Enoc entró en la presencia de Dios en el cielo, en la nueva Jerusalén celestial donde no hay enfermedad, muerte, lágrimas o tristeza.  En una ciudad que tiene calles de oro.

Caminando con Dios usted puede tener la certeza de que un día el Señor lo llevará al cielo. Si estamos vivos cuando Jesús regrese a este mundo vamos ser llevados vivos al cielo como Enoc, pero si estamos muertos tenemos la promesa de Dios que nuestro espíritu y alma van directamente al cielo al morir. «Pero confiamos, y más quisiéramos estar ausentes del cuerpo y presentes al Señor.» II Cor. 5:8.  Al morir Jesús fue al paraíso donde nos espera.

Caminando con Dios hay compañerismo, confianza, alegría y esperanza.  Ande con Dios y su pueblo y usted tendrá todo eso y será bendecido como fue Enoc.

Si usted ha sentido o cree que este sermón le ha tocado su corazón y quiere recibir a Jesucristo como su Salvador personal, solo tiene que hacer la siguiente oración:

Señor Jesús yo te recibo hoy como mi único y suficiente Salvador personal, creo que eres Dios que moriste en la cruz por mis pecados y que resucitaste al tercer día  Me arrepiento, soy pecador. Perdóname Señor. Gracias doy al Padre por enviar al Hijo a morir en mi lugar. Gracias Jesús por salvar mi alma hoy. En Cristo Jesús mi Salvador, Amen.

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