Un Milagro Documentado – Bosquejo

Tema: El poder de la oración

Objetivo: Enseñar a nunca rendirse y tener fe

Introducción:

Dios supremo, cielo, Jesús, Jesucristo, Cristo, Espiritu Santo, Trinidad, milagroEl hombre confía solo en el hombre, por ejemplo: una enfermedad solo puede ser sanada por medio de la medicina (la ciencia), como un cáncer solo puede ser sanado por una operación y después un tratamiento de quimioterapia. Una deuda solo puede ser pagada por los medios que nosotros mismos consigamos, como es otra deuda o con lo que podemos vender o lo que nos regalen los familiares. Pero hay veces que nada de eso es suficiente, nadie puede hacer nada, solo un milagro sobrenatural de Dios. (explicar que es un milagro sobrenatural, no una provisión o una operación o un buen tratamiento médico)

Ilustración:

Un hombre de Kiev un país que antes fue parte de Rusia. El hombre más alto del mundo que mide 2.54 metros de altura, debido a un tumor en cierta parte del cerebro llamada pituitaria. El nuevo doctor,  después de 20 años de que le hicieron un baypass, y después de hacer nuevos estudios le dice usted se sanó solito, y el gigante le dice: No, yo no me sané solito, me sanó Dios, pues yo le oraba todos los días.  Este milagro está debidamente documentado por medio de resonancias magnéticas, y otros exámenes sofisticados, y allí está. El tumor ya no existe.

Punto 1. ¿Realmente existen los milagros?

Hechos  3:1-8  Pedro y Juan subían juntos al templo a la hora novena,  la de la oración. 2  Y era traído un hombre cojo de nacimiento,  a quien ponían cada día a la puerta del templo que se llama la Hermosa,  para que pidiese limosna de los que entraban en el templo. 3  Este,  cuando vio a Pedro y a Juan que iban a entrar en el templo,  les rogaba que le diesen limosna. 4  Pedro,  con Juan,  fijando en él los ojos,  le dijo: Míranos.

5  Entonces él les estuvo atento,  esperando recibir de ellos algo. 6  Mas Pedro dijo: No tengo plata ni oro,  pero lo que tengo te doy;  en el nombre de Jesucristo de Nazaret,  levántate y anda. 7  Y tomándole por la mano derecha le levantó;  y al momento se le afirmaron los pies y tobillos; 8  y saltando,  se puso en pie y anduvo;  y entró con ellos en el templo,  andando,  y saltando,  y alabando a Dios.

 

Si existen los milagros, la Biblia entera habla de milagros, como por ejemplo en el Antiguo Testamento,  el de Ana, que le pedía un hijo a Dios siendo estéril y Dios se lo concedió. 1 S 1:5,10-11, 20

El de Naamán que tenía lepra, 2 Reyes 5:1-3,10,14

Y en el Nuevo Testamento tenemos los milagros de Jesús y este milagro de Pedro y Juan

Punto 2. ¿Qué tenemos que hacer para poder recibir nuestro milagro? R/Tener fe en que Dios hará la obra y orar, pero ¿cuanto ora usted?

Santiago  1:6-8 Pero pida con fe,  no dudando nada;  porque el que duda es semejante a la onda del mar,  que es arrastrada por el viento y echada de una parte a otra. 7  No piense,  pues,  quien tal haga,  que recibirá cosa alguna del Señor. 8  El hombre de doble ánimo es inconstante en todos sus caminos.

 

Punto 3. 1. ¿Por qué nos viene la aflicción, como ejemplo un tumor y cual debe de ser nuestra actitud?  2. ¿Cuál es el propósito de Dios cuando nos vienen las aflicciones?

Santiago 1:2-4  Hermanos míos,  tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas, sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia. 4  Mas tenga la paciencia su obra completa,  para que seáis perfectos y cabales,  sin que os falte cosa alguna.

 

 R/ Para que haya un cambio verdadero dentro de la persona. El ejemplo lo tenemos en nuestro pastor Niki, él dice que acepta con agrado lo que Dios está haciendo en su vida y que está confiando en Dios plenamente.

Ver versículo 3, Para que seamos perfectos y cabales y no nos falte cosa alguna. Aquí no se refiere a cosas materiales, sino espirituales, para que seamos perfectos.

milagros, tiempo, bosquejo

Punto 4. ¿Cuál debe de ser nuestra actitud? ¿Qué podemos hacer para tener confianza en que Dios hará la obra?

R/Simplemente confiar en que Dios hará la obra, y si no la hace estar consientes de que él tiene un propósito en nuestras vidas.

Juan 11:32-41  María,  cuando llegó a donde estaba Jesús,  al verle,  se postró a sus pies,  diciéndole: Señor,  si hubieses estado aquí,  no habría muerto mi hermano. 33  Jesús entonces,  al verla llorando,  y a los judíos que la acompañaban,  también llorando,  se estremeció en espíritu y se conmovió, 34  y dijo: ¿Dónde le pusisteis?  Le dijeron: Señor,  ven y ve. 35  Jesús lloró. 36  Dijeron entonces los judíos: Mirad cómo le amaba. 37  Y algunos de ellos dijeron: ¿No podía éste,  que abrió los ojos al ciego,  haber hecho también que Lázaro no muriera? 38  Jesús,  profundamente conmovido otra vez,  vino al sepulcro.  Era una cueva,  y tenía una piedra puesta encima.

39  Dijo Jesús: Quitad la piedra.  Marta,  la hermana del que había muerto,  le dijo: Señor,  hiede ya,  porque es de cuatro días 40  Jesús le dijo: ¿No te he dicho que si crees,  verás la gloria de Dios? 41  Entonces quitaron la piedra de donde había sido puesto el muerto.  Y Jesús,  alzando los ojos a lo alto,  dijo: Padre,  gracias te doy por haberme oído. 42  Yo sabía que siempre me oyes;  pero lo dije por causa de la multitud que está alrededor,  para que crean que tú me has enviado. 43  Y habiendo dicho esto,  clamó a gran voz: ¡Lázaro,  ven fuera! 44  Y el que había muerto salió,  atadas las manos y los pies con vendas,  y el rostro envuelto en un sudario.  Jesús les dijo: Desatadle,  y dejadle ir.

Jesús ama a todos

Jesús nos ama a todos, el quiere que estemos sanos, él quiere restaurarnos a todos, él no quiere que nosotros suframos. Pero todo tiene un propósito en la vida de cada uno de nosotros. Como ejemplo el de Naamán, Dios quería que él se humillara y aprendiera a obedecer. En el de Ana Dios quería que le entregara su hijo para su servicio, para que fuera un hombre de Dios íntegro,  pues tenía que ser el último Juez de Israel, por medio de él Dios instauraría la monarquía en Israel, coronando al primer rey de Israel, Samuel.  El quiere de todos nos sometamos a él. Que tengamos una entrega verdadera. En el caso del gigante de nuestra ilustración, Dios quería glorificarse en este milagro, y sabía que este hombre por su fe sería sanado para mostrar a la ciencia que si  existen los milagros.

Si usted ha sentido o cree que este sermón le ha tocado su corazón y quiere recibir a Jesucristo como su Salvador personal, solo tiene que hacer la siguiente oración:

Señor Jesús yo te recibo hoy como mi único y suficiente Salvador personal, creo que eres Dios que moriste en la cruz por mis pecados y que resucitaste al tercer día  Me arrepiento, soy pecador. Perdóname Señor. Gracias doy al Padre por enviar al Hijo a morir en mi lugar. Gracias Jesús por salvar mi alma hoy. En Cristo Jesús mi Salvador, Amen.

 

Por: José Alberto Vega

¿Qué opinas? Únete a la Discusión