Ministerio de Jesús, Su Pasión, Muerte y Resurrección

Tema: Muerte y Resurrección de Jesús

Complemento: A lo suyo vino, y los suyos no le recibieron. Mas a todos los que le recibieron…

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Introducción:

En este tiempo de Semana Santa, todos sentimos el dolor de la muerte de Cristo y estamos pendientes de su resurrección, pero la verdad es que ésta última solo la celebran los católicos romanos. Pero ¿Qué pasa con los nacidos de nuevo de la comunidad cristiana del mundo?. Solo celebramos una fiesta mundana. Como ya estamos seguros que Jesús ya resucito hace casi dos mil años, ya no le dedicamos tiempo a esto tan sagrado, donde nuestro Salvador tuvo que beber la copa amarga para darnos la salvación.

I. La Luz vino al mundo

Juan 1: 6-13  “Hubo un hombre enviado de Dios,  el cual se llamaba Juan.7  Este vino por testimonio,  para que diese testimonio de la luz,  a fin de que todos creyesen por él. 8  No era él la luz,  sino para que diese testimonio de la luz. 9  Aquella luz verdadera,  que alumbra a todo hombre,  venía a este mundo.10  En el mundo estaba,  y el mundo por él fue hecho;  pero el mundo no le conoció. 11  A lo suyo vino,  y los suyos no le recibieron. 12  Mas a todos los que le recibieron,  a los que creen en su nombre,  les dio potestad de ser hechos hijos de Dios; 13  los cuales no son engendrados de sangre,  ni de voluntad de carne,  ni de voluntad de varón,  sino de Dios.

¿Pero que le respondimos nosotros? Lo matamos

 En el A.T. Isa 53:3-5  Despreciado y desechado entre los hombres,  varón de dolores,  experimentado en quebranto;  y como que escondimos de él el rostro,  fue menospreciado,  y no lo estimamos. 4  Ciertamente llevó él nuestras enfermedades,  y sufrió nuestros dolores;  y nosotros le tuvimos por azotado,  por herido de Dios y abatido. 5  Mas él herido fue por nuestras rebeliones,  molido por nuestros pecados;  el castigo de nuestra paz fue sobre él,  y por su llaga fuimos nosotros curados.

En el N.T. Mat 8:17  “para que se cumpliese lo dicho por el profeta Isaías,  cuando dijo: El mismo tomó nuestras enfermedades,  y llevó nuestras dolencias.”

II. Jesús anuncia que ha llegado la hora de su muerte y le pide al Padre su Glorificación

Juan 17:1-5  Estas cosas habló Jesús,  y levantando los ojos al cielo,  dijo: Padre,  la hora ha llegado;  glorifica a tu Hijo,  para que también tu Hijo te glorifique a ti; 2  como le has dado potestad sobre toda carne,  para que dé vida eterna a todos los que le diste. 3  Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti,  el único Dios verdadero,  y a Jesucristo,  a quien has enviado.

4  Yo te he glorificado en la tierra;  he acabado la obra que me diste que hiciese. 5  Ahora pues,  Padre,  glorifícame tú al lado tuyo,  con aquella gloria que tuve contigo antes que el mundo fuese.

Jesús aun en su sufrimiento que venía su muerte pide al Padre por nosotros.

Juan 17:6-9  He manifestado tu nombre a los hombres que del mundo me diste;  tuyos eran,  y me los diste,  y han guardado tu palabra. 7  Ahora han conocido que todas las cosas que me has dado,  proceden de ti; 8  porque las palabras que me diste,  les he dado;  y ellos las recibieron,  y han conocido verdaderamente que salí de ti,  y han creído que tú me enviaste. 9  Yo ruego por ellos;  no ruego por el mundo,  sino por los que me diste;  porque tuyos son,

Jesús sabiendo que su muerte, le dice al Padre que el nos ha guardado,  este es un bello discurso donde Él le está diciendo al Padre que Él mismo nos entregó a Él.

 Juan 17:12-14  Cuando estaba con ellos en el mundo,  yo los guardaba en tu nombre;  a los que me diste,  yo los guardé,  y ninguno de ellos se perdió,  sino el hijo de perdición,  para que la Escritura se cumpliese. 13  Pero ahora voy a ti;  y hablo esto en el mundo,  para que tengan mi gozo cumplido en sí mismos. 14  Yo les he dado tu palabra;  y el mundo los aborreció,  porque no son del mundo,  como tampoco yo soy del mundo. 15  No ruego que los quites del mundo,  sino que los guardes del mal. 16  No son del mundo,  como tampoco yo soy del mundo. 17  Santifícalos en tu verdad;  tu palabra es verdad. 18  Como tú me enviaste al mundo,  así yo los he enviado al mundo. 19  Y por ellos yo me santifico a mí mismo,  para que también ellos sean santificados en la verdad. 20  Mas no ruego solamente por éstos,  sino también por los que han de creer en mí por la palabra de ellos, 21  para que todos sean uno;  como tú,  oh Padre,  en mí,  y yo en ti,  que también ellos sean uno en nosotros;  para que el mundo crea que tú me enviaste.

III. La preparación de Su muerte

Juan 19:1-3  Así que,  entonces tomó Pilato a Jesús,  y le azotó. 2  Y los soldados entretejieron una corona de espinas,  y la pusieron sobre su cabeza,  y le vistieron con un manto de púrpura; 3  y le decían: ¡Salve,  Rey de los judíos!  y le daban de bofetadas.

Su defensa ante Pilato

Juan 19:10-11  Entonces le dijo Pilato: ¿A mí no me hablas?  ¿No sabes que tengo autoridad para crucificarte,  y que tengo autoridad para soltarte? 11  Respondió Jesús: Ninguna autoridad tendrías contra mí,  si no te fuese dada de arriba;  por tanto,  el que a ti me ha entregado,  mayor pecado tiene.

Su Muerte:

Juan 19:16-22  Así que entonces lo entregó a ellos para que fuese crucificado.  Tomaron,  pues,  a Jesús,  y le llevaron. 17  Y él,  cargando su cruz,  salió al lugar llamado de la Calavera,  y en hebreo,  Gólgota; 18  y allí le crucificaron,  y con él a otros dos,  uno a cada lado,  y Jesús en medio. 19  Escribió también Pilato un título,  que puso sobre la cruz,  el cual decía: JESÚS NAZARENO,  REY DE LOS JUDÍOS. 20  Y muchos de los judíos leyeron este título;  porque el lugar donde Jesús fue crucificado estaba cerca de la ciudad,  y el título estaba escrito en hebreo,  en griego y en latín. 21  Dijeron a Pilato los principales sacerdotes de los judíos: No escribas: Rey de los judíos;  sino,  que él dijo: Soy Rey de los judíos. 22  Respondió Pilato: Lo que he escrito,  he escrito.

Juan 19:28-30  Después de esto,  sabiendo Jesús que ya todo estaba consumado,  dijo,  para que la Escritura se cumpliese: Tengo sed. 29  Y estaba allí una vasija llena de vinagre;  entonces ellos empaparon en vinagre una esponja,  y poniéndola en un hisopo,  se la acercaron a la boca. 30  Cuando Jesús hubo tomado el vinagre,  dijo: Consumado es.  Y habiendo inclinado la cabeza,  entregó el espíritu.

Pero Él resucitó, Él Vive!!!

IV. Su resurrección.

tumba vacia, jesus, resurrección, angel, virgen mariaMarcos 16:1-6  Cuando pasó el día de reposo,  María Magdalena,  María la madre de Jacobo,  y Salomé,  compraron especias aromáticas para ir a ungirle. 2  Y muy de mañana,  el primer día de la semana,  vinieron al sepulcro,  ya salido el sol. 3  Pero decían entre sí: ¿Quién nos removerá la piedra de la entrada del sepulcro? 4  Pero cuando miraron,  vieron removida la piedra,  que era muy grande. 5  Y cuando entraron en el sepulcro,  vieron a un joven sentado al lado derecho,  cubierto de una larga ropa blanca;  y se espantaron. 6  Mas él les dijo: No os asustéis;  buscáis a Jesús nazareno,  el que fue crucificado;  ha resucitado,  no está aquí;  mirad el lugar en donde le pusieron.

Lucas 24:1-7  “El primer día de la semana,  muy de mañana,  vinieron al sepulcro,  trayendo las especias aromáticas que habían preparado,  y algunas otras mujeres con ellas. 2  Y hallaron removida la piedra del sepulcro; 3  y entrando,  no hallaron el cuerpo del Señor Jesús. 4  Aconteció que estando ellas perplejas por esto,  he aquí se pararon junto a ellas dos varones con vestiduras resplandecientes; 5  y como tuvieron temor,  y bajaron el rostro a tierra,  les dijeron:  ¿Por qué buscáis entre los muertos al que vive? 6  No está aquí,  sino que ha resucitado.  Acordaos de lo que os habló,  cuando aún estaba en Galilea, 7  diciendo: Es necesario que el Hijo del Hombre sea entregado en manos de hombres pecadores,  y que sea crucificado,  y resucite al tercer día.

Juan 20:1-2  El primer día de la semana,  María Magdalena fue de mañana,  siendo aún oscuro,  al sepulcro;  y vio quitada la piedra del sepulcro. 2  Entonces corrió,  y fue a Simón Pedro y al otro discípulo,  aquel al que amaba Jesús,  y les dijo: Se han llevado del sepulcro al Señor,  y no sabemos dónde le han puesto.

Hechos 1:1-9  En el primer tratado,  oh Teófilo,  hablé acerca de todas las cosas que Jesús comenzó a hacer y a enseñar, 2  hasta el día en que fue recibido arriba,  después de haber dado mandamientos por el Espíritu Santo a los apóstoles que había escogido; 3  a quienes también,  después de haber padecido,  se presentó vivo con muchas pruebas indubitables,  apareciéndoseles durante cuarenta días y hablándoles acerca del reino de Dios. 4  Y estando juntos,  les mandó que no se fueran de Jerusalén,  sino que esperasen la promesa del Padre,  la cual,  les dijo,  oísteis de mí. 5  Porque Juan ciertamente bautizó con agua,  mas vosotros seréis bautizados con el Espíritu Santo dentro de no muchos días. 6  Entonces los que se habían reunido le preguntaron,  diciendo: Señor,  ¿restaurarás el reino a Israel en este tiempo? 7  Y les dijo: No os toca a vosotros saber los tiempos o las sazones,  que el Padre puso en su sola potestad; 8  pero recibiréis poder,  cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo,  y me seréis testigos en Jerusalén,  en toda Judea,  en Samaria,  y hasta lo último de la tierra. 9  Y habiendo dicho estas cosas,  viéndolo ellos,  fue alzado,  y le recibió una nube que le ocultó de sus ojos.

Conclusión:

Lo que hemos planteado en este estudio o meditación, nos demuestra el ministerio de nuestro Señor Jesucristo, cundo dice: A lo Suyo vino, (a traeremos el evangelio, las buenas nuevas de salvación). Y los suyos no le recibieron…Por esto evento tan grande planeado desde el principio de los tiempos, es que Jesús tuvo que dar su vida por los que el Padre le dio. Como cordero fue llevado al matadero. Isa 53:7  Angustiado él,  y afligido,  no abrió su boca;  como cordero fue llevado al matadero;  y como oveja delante de sus trasquiladores,  enmudeció,  y no abrió su boca.

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