Un Caso de Mente Criminal – Consejería 2 (Capellanía)

RED NACIONAL DE PASTORES Y LÍDERES PARA EL DESARROLLO DE EL SALVADOR “TORRE FUERTE”

Consejería Bíblica 2

Consejería sobre un caso especial de un interno de un centro penal considerado después de un análisis exhaustivo por el consejo criminológico como un caso con mente criminal.

Introducción: Cuando nos topamos con un paciente o aconsejado con este tipo tan difícil de situación a tratar, como es el presente caso, tenemos que saber organizar una estrategia a seguir.

Pero lo más importante para poder iniciar el caso es tener una plática con el aconsejado dejándolo expresar todo lo que tiene dentro de sí. Hay que dejarlo que exteriorice todo lo que tiene dentro de su alma. Para que una persona llegue a esta situación tiene que haber pasado por un sinfín de situaciones muy complejas en su vida que lo ha llevado a  punto de sufrimiento tan grande que él solo no sabe como salir de esa situación, es allí donde entra la consejería bíblica.

Consejería, interno, centro penal,

Tenemos que armarnos de paciencia y saber hacer uso de la Palabra de Dios para poder comprenderlo. Pero no iniciando desde el inicio con consejos de las Escrituras. Hay que dejarlos hablar, que se desahoguen.

A continuación damos una serie de pasos para encontrar la solución  a la problemática.

I. Pasos para lograr el objetivo: 

  1. Primero hacerle ver al aconsejado que este es el inicio de un proceso.
  2. Que se tocarán puntos muy fuertes y que no se vaya a desanimar.
  3. Confrontación con la Biblia sobre el pecado (poseído de una mente criminal) La maldad que mora en nosotros.
  4. Ponernos metas específicas para cada reunión.
  5. Principalmente hacerle ver a la persona desde el inicio de la consejería, que hay esperanzas, que no tiene que haber espacio para el desánimo porque entrará en un proceso.
  6.  que estos cambios no se logran de la noche a la mañana.
  7. Dar un seguimiento a la persona, haciendo un cronograma de actividades, con los objetivos a lograr en cada reunión.

 II. Reconocer cual es el problema de la persona:

(La maldad del hombre, estar poseído de una mente criminal por el pecado)

  1.  Mostrar que hay esperanza.
  2. Seguimiento (cronograma de actividades).

Desarrollo: 

II. Reconocer cual es el problema de la persona:

(La maldad del hombre, estar poseído de una mente criminal por el pecado, por no haber nacido de nuevo)

Tema: La maldad del hombre.

Objetivo: Hacer ver al hombre su maldad y la necesidad de Dios en su corazón.

Introducción: El ser humano muchas veces se jacta de su buen corazón, pero, no ve la maldad que hay dentro de si. ¿Como podemos asegurar que no hay nada bueno en el hombre? Porque nuestro Señor Jesucristo lo dijo en los evangelios.

Mateo 12:34   ¡Generación de víboras!  ¿Cómo podéis hablar lo bueno,  siendo malos?  Porque de la abundancia del corazón habla la boca. 35  El hombre bueno,  del buen tesoro del corazón saca buenas cosas;  y el hombre malo,  del mal tesoro saca malas cosas”.

Y lo vemos en Isaías,

Isaías 1:4-6 “¡Oh gente pecadora,  pueblo cargado de maldad,  generación de malignos,  hijos depravados!  Dejaron a Jehová,  provocaron a ira al Santo de Israel,  se volvieron atrás. 5   ¿Por qué querréis ser castigados aún?   ¿Todavía os rebelaréis?  Toda cabeza está enferma,  y todo corazón doliente. 6  Desde la planta del pie hasta la cabeza no hay en él cosa sana,  sino herida,  hinchazón y podrida llaga;  no están curadas,  ni vendadas,  ni suavizadas con aceite”.

¿Pero de donde viene todo este mal?

Isaías 14:12-15  “¡Cómo caíste del cielo,  oh Lucero,  hijo de la mañana!  Cortado fuiste por tierra,  tú que debilitabas a las naciones. 13  Tú que decías en tu corazón:  Subiré al cielo;  en lo alto,  junto a las estrellas de Dios,  levantaré mi trono,  y en el monte del testimonio me sentaré,  a los lados del norte;14  sobre las alturas de las nubes subiré,  y seré semejante al Altísimo.15 Mas tú derribado eres hasta el Seol,  a los lados del abismo”.

Es tanta la maldad que hay en Satanás que quiso ser superior a Dios. Desde ese momento ha habido una gran rivalidad de parte de Satanás contra Dios, y vino a convertir este mundo perfecto en un caos de maldad. Esa maldad se ha transmitido al hombre por ser un hombre caído. No puede liberarse por si mismo de esa cadena de maldad.

En el hombre no hay nada bueno, solo maldad:

Romanos 3:10-17  “Como está escrito: No hay justo,  ni aun uno; No hay quien entienda.  No hay quien busque a Dios. Todos se desviaron,  a una se hicieron inútiles; No hay quien haga lo bueno,  no hay ni siquiera uno. Sepulcro abierto es su garganta; Con su lengua engañan. Veneno de áspides hay debajo de sus labios; Su boca está llena de maldición y de amargura. Sus pies se apresuran para derramar sangre; Quebranto y desventura hay en sus caminos; Y no conocieron camino de paz. No hay temor de Dios delante de sus ojos”.

Corroborado por el apóstol Pablo en Efesios.

Efesios 2:2 “…siguiendo la corriente de este mundo,  conforme al príncipe de la potestad del aire,  el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia, 3  entre los cuales también todos nosotros vivimos en otro tiempo en los deseos de nuestra carne,  haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos,  y éramos por naturaleza hijos de ira,  lo mismo que los demás”.

Como ejemplos de nuestra maldad tenemos:

La ira:

Dentro de las personas hay una ira interna, algo que no los puede dejar libres para llegar a los caminos de Dios. Ven a sus semejantes como enemigos potenciales. Satanás los tiene bien agarrados. Esa ira llega a ser tan profunda que se llega a odiar a todo el mundo, y aún a si mismo, y se puede llegar a matar con una gran facilidad y hasta querer morir.

Romanos 2:5  “Pero por tu dureza y por tu corazón no arrepentido,  atesoras para ti mismo ira para el día de la ira y de la revelación del justo juicio de Dios”.

Consejos bíblicos acerca de la ira:

Efesios 4:31-32  “Quítense de vosotros toda amargura,  enojo,  ira,  gritería y maledicencia,  y toda malicia. Antes sed benignos unos con otros,  misericordiosos,  perdonándoos unos a otros,  como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo”.

Como aprender a controlar la ira. 

Santiago 1:19-21  “Por esto,  mis amados hermanos,  todo hombre sea pronto para oír,  tardo para hablar,  tardo para airarse; porque la ira del hombre no obra la justicia de Dios.  Por lo cual,  desechando toda inmundicia y abundancia de malicia,  recibid con mansedumbre la palabra implantada,  la cual puede salvar vuestras almas”.

Eclesiales 7:9  “No te apresures en tu espíritu a enojarte;  porque el enojo reposa en el seno de los necios”.

Refrénese la ira.

“Airaos, pero no pequéis; no se ponga el sol sobre vuestro enojo, ni deis lugar al diablo. (Efesios 4:26-27).

“El necio da rienda suelta a toda su ira,  Mas el sabio al fin la sosiega. (Pro 29:11).

Hay amargura dentro de la persona:

Es tanta la ira y el odio por los sus semejantes que existe amargura, pues al no poder amar a nadie, el hombre se siente solo. Siente que nadie es su amigo, llegando a un estado profundo de amargura.

Job 10:1-2  “Está mi alma hastiada de mi vida; Daré libre curso a mi queja, Hablaré con amargura de mi alma. Diré a Dios: No me condenes; Hazme entender por qué contiendes conmigo”.

Hay resentimiento:

La persona llena de amargura guarda mucho resentimiento contra todo el mundo

Y el problema es porque no se puede perdonar cuando un corazón está muy amargado y lleno de resentimientos contra todas las personas que lo rodean:

Jeremías 4:18  “Tu camino y tus obras te hicieron esto;  esta es tu maldad,  por lo cual amargura penetrará hasta tu corazón”.

III. Mostrar que hay esperanzas para un cambio de vida.

Pareciera que esta cadena de pecados no tiene fin, pero si, este mensaje no es de desconsuelo, al contrario, el objetivo es que veamos que si hay esperanza, porque tenemos un Dios de perdón y misericordia, pues Dios es amor. El nos ha ofrecido por medio de su Revelación Especial, su Palabra, una esperanza viva para los que queremos dejar el mal y rendirnos a los pies de su Hijo amado que vino al mundo a morir por los pecadores. Si por medio de nuestro bello Señor Jesucristo.

¿Pero cómo?

Isaías 1:18-29  “Venid luego,  dice Jehová,  y estemos a cuenta: si vuestros pecados fueren como la grana,  como la nieve serán emblanquecidos;  si fueren rojos como el carmesí,  vendrán a ser como blanca lana. Si quisiereis y oyereis,  comeréis el bien de la tierra; si no quisiereis y fuereis rebeldes,  seréis consumidos a espada;  porque la boca de Jehová lo ha dicho”.

Dios nos lo dice por medio del profeta Isaías, que vengamos luego y estemos a cuentas con Él, que no importa cuan grande sea nuestro pecado, el nos los puede limpiar.

Dios nos está prometiendo “si quisiereis y oyereis” comeremos el bien de la tierra, pero si somos rebeldes, seremos consumidos a espada. Esta es la propia forma de confrontar a una persona que no puede cambiar.

Ahora Dios nos ofrece una gran oportunidad a todos, no importando que tan grandes  sean nuestros pecados:

Romanos 5:8-10 “Mas Dios muestra su amor para con nosotros,  en que siendo aún pecadores,  Cristo murió por nosotros. 9  Pues mucho más,  estando ya justificados en su sangre,  por él seremos salvos de la ira. 10  Porque si siendo enemigos,  fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo,  mucho más,  estando reconciliados,  seremos salvos por su vida”.

Pero nos advierte:

Romanos 6:23  “Porque la paga del pecado es muerte,  mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro”.

Si, en Cristo Jesús tenemos vida eterna, no importa lo malos que hayamos sido, el nos perdona y nos reconcilia con el Padre.

Romanos 6:17-23 “Pero gracias a Dios,  que aunque erais esclavos del pecado,  habéis obedecido de corazón a aquella forma de doctrina a la cual fuisteis entregados; 18  y libertados del pecado,  vinisteis a ser siervos de la justicia. 19  Hablo como humano,  por vuestra humana debilidad;  que así como para iniquidad presentasteis vuestros miembros para servir a la inmundicia y a la iniquidad,  así ahora para santificación presentad vuestros miembros para servir a la justicia. 20  Porque cuando erais esclavos del pecado,  erais libres acerca de la justicia. 21  ¿Pero qué fruto teníais de aquellas cosas de las cuales ahora os avergonzáis?  Porque el fin de ellas es muerte. 22  Mas ahora que habéis sido libertados del pecado y hechos siervos de Dios,  tenéis por vuestro fruto la santificación,  y como fin,  la vida eterna. 23  Porque la paga del pecado es muerte,  mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro”.

IV. Seguimiento (cronograma de actividades)

Esta es sola la parte inicial de la consejería, como vemos el caso es complejo y no se solucionará en una sola entrevista. Debemos de hacerle ver al paciente, que su tratamiento para encontrar la salid a esta situación difícil, que lleva tiempo.

Por lo tanto, hay que establecer un cronograma de actividades a seguir para darle continuidad al caso.

Por José Alberto Vega.

Fecha: 12 de octubre de 2013

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