Debate de Job y sus Amigos – Estudio

El gran debate de los tres amigos de Job contra él.

El primer ciclo  (capítulos 3-14)

Los amigos de Job: Elifaz, Bildad, y Zofar.

Se cree que hay 17 discursos entre Job y sus tres amigos, 9 de Job, 3 de Elifaz, 3 de Bildad y 2 de Sofar.

Los debates de Job y la de sus amigos, son tan largos que es difícil llamarlos debates, algunos los han llamado discursos, no son conversaciones pues no esperan las respuestas de demás, como tampoco  llamarlos diálogos. No tienen un hilo consistente de argumentación de los demás. Job en su desesperación, pasa por alto a sus amigos y se dirige a Dios o habla consigo mismo. Por lo tanto los discursos no constituyen un debate verdadero. Aun con todo, el término debate, quizá sea la mejor manera de llamarlos.

Los discursos de Job son diferentes a los de sus amigos, ellos están más interesados en demostrarle a Job que había pecado, por eso le hablan de Dios. Aunque Job también habla de Dios, el no esta tan interesado en convencerlos, por eso no se dirige a ellos directamente, él  está tratando de entender por qué le esta pasando todo esto. Ellos hablan con mucho discernimiento, con calma, de manera filosófica y fría de los caminos de Dios. No alcanzan a comprender por qué Dios no premia con bendición la fidelidad de sus hijos.

En cambio Job en su desesperación hasta le habla directamente a Dios no alcanzando a comprender. La turbación de Job es por la desintegración de su concepto teológico del mundo.

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La entrada de los tres amigos de Job

Job 2:11  “Y tres amigos de Job,  Elifaz temanita,  Bildad suhita,  y Zofar naamatita,  luego que oyeron todo este mal que le había sobrevenido,  vinieron cada uno de su lugar;  porque habían convenido en venir juntos para condolerse de él y para consolarle”

Vemos que han venido para condolerse o sea hacerle sobrellevar la pena y para consolarlo, se supone que los amigos no habían llegado para causarles mas problemas, pero, en la vida real casi siempre hay critica de parte de los amigos que uno tiene, pues siempre están dispuestos a juzgar.

Los amigos, al principio no lo reconocieron,  quizás por lo desfigurado que estaba y procedieron a actuar según era la costumbre en ese tiempo.

Job 2:12  “Los cuales,  alzando los ojos desde lejos,  no lo conocieron,  y lloraron a gritos;  y cada uno de ellos rasgó su manto,  y los tres esparcieron polvo sobre sus cabezas hacia el cielo”

Después de pasaron siete días y siete noches sin hablarle por lo mal que lo veían.

1. Lamento de Job:

Ya,  Job, después de haber perdido todo sus bienes  materiales  y hasta sus hijos y para colmo enfermo de la cabeza a los pies, rompe el silencio maldiciendo, no contra Dios ni contra el desarrollo de su desgracia. Sino contra el día de su nacimiento. El siente más dolor al saber que no ha sido culpable de ningún mal que hubiera hecho. Cree que no vale la pena el haber nacido para venir a sufrir, el patriarca en su dolor mejor quisiera morir.

4:3  “Perezca el día en que yo nací,  Y la noche en que se dijo: Varón es concebido”

Es tanto el dolor de Job, que reniega del día que nació, de la noche que fue concebido. Lo que Job esta diciendo es que Dios no hubiera permitido ni aun que existiera ese día ni esa noche, que solo hubiera habido sombras de muerte. Que aquella noche mejor hubiera sido una noche de oscuridad y que no hubiera sido contada como parte del año. Que no hubiera habido estrellas aquella noche, mejor dicho, que no hubiera existido. Y continua diciendo o mejor dicho renegando de haber nacido, de por que no se murió en el vientre de su madre o murió al momento de nacer.

En 3:20-26, Job da expresión a su gran problema: “Dios lo hace caminar a ciegas, le cierra el paso por todos lados” Lamenta el motivo divino de su sufrimiento esta encubierto, que esta pasando algo misterioso e inexplicable. Además el no encuentra una salida; Dios lo tiene encerrado. No le queda otra cosa sino la turbación y sus gemidos.

2.  Primer discurso de Elifaz (caps. 4-5)

Las quejas de Job contra la providencia divina provocan a sus amigos a contestarle.

Elifaz. En los tres ciclos de discursos en el libro de Job, Elifaz es siempre el primero que habla.

Como sus compañeros, esgrime el punto de vista tradicional de que el sufrimiento es siempre una retribución por pecados cometidos e intenta “defender” a Dios: “¿En dónde han sido destruidos los rectos?… ¿Será el hombre más justo que Dios?” (Job 4:1–21).

Empezando por Elifaz.

Elifaz, el sabio y venerable y devoto le responde a Job después de oír todo el discurso de Job Empieza explicando el porque no le habían hablado, pues le iba a ser molesto por su dolor, además ha escuchado a Job, pues ha tenido tiempo suficiente para hacerlo. Empieza haciendo una pregunta: “quien podrá detener las palabras” como quien dice como te podemos callar si tu dolor es grande, pero le dice: “He aquí,  tú enseñabas a muchos” como diciéndole- como te puede yo contestar si tu has sido un hombre sabio que hasta enseñabas a los demas- “Y fortalecías las manos débiles” Le quiere decir que después de ser un ayudador de los demás, por que hoy no se puede ayudador a si mismo.  Y habla como un necio, renegando hasta del día que fue concebido. Cómo pues hoy hablas de esa manera. Elifaz continua diciendo: “Al que tropezaba enderezaban tus palabras,  Y esforzabas las rodillas que decaían” estas palabras de inicio realmente son un reclamo, el no esta de acuerdo de todo lo que ha oído.

Le reclama directamente de ahora que ha venido el mal sobre el  se desalienta y que hasta se turba (4:5)  Mas ahora que el mal ha venido sobre ti,  te desalientas;  Y cuando ha llegado hasta ti,  te turbas.

Este es un ataque de parte de Elifaz, pues el no puede comprender como Job siendo un hombre sabio y bueno hoy no encuentra paz, en su tribulación. Esto es común aun en nuestros tiempos, los amigos no le dan la razón al que sufre, no hay comprensión. Lo que si hay es acusaciones de todo tipo.

Ahora viene el reproche, vamos a ver tu que dices que le temes a Dios y que es tu confianza, ¿no dices que tu esperanza es tu integridad? (4:6). Cuando le dice que recapacite, es porque esta equivocado según Elifaz. Le dice que ningún inocente se ha perdido, pues se supone que Dios no castiga al inocente sino al malo. (4:7).

Realmente Elifaz esta mas que convencido de que Job es culpable, -cuando le pregunta donde están los rectos destruidos. Este argumento es valido quizás aun ahora ya no se diga en esos tiempos. La idea general es que solo los malos son destruidos o castigados por Dios.  Lo que Elifaz le hace recordar cruelmente es que ningún justo padece, sino que los hacen mal cosechan lo que siembran,( 4:7,8)  Elifaz asegura haber visto que los  inicuos y siembran injuria eso cosechan, como quien dice: si estas en estas condiciones es por que has obrado mal. Porque solo los malos son consumidos con el soplo de ira de Dios. (4:8-9).

Sigue contándole de sus preocupaciones y visiones nocturnas. Preguntándose si el hombre, por ser mortal es impuro y pecaminoso. Podía ser más justo que Dios. Si podía el varón ser mas limpio que el que lo creo.  (4:12-21).

Elifaz insinúa que Job necesita corrección en vez de justificación. Le anima a buscar a Dios, el cual es bueno y hace maravillas a los que se humillan y apartan del mal. Observa que Dios libera a los pobres y castiga a los perversos. Aun los castigos divinos son para corregir al hombre y forman parte de la bondad de Dios.

Habla de los necios, que los mata la ira, y a los codiciosos los consume la envidia. Elifaz es muy estricto en su juicio y parece molestarse de lo que ve en las personas, pues dice haber maldecido al necio en su propia habitación. En su argumento que en este tipo de personas de mal, ni sus hijos tendrán ninguna seguridad. Todo el resto de este argumento es para demostrar el fin amargo de los que andan en el mal. (5:1-5)

Elifaz dice que la aflicción no sale del polvo, ni el castigo brota de la tierra. El sabe que todo esto es por castigo de Dios, pues dice yo buscaría a Dios y encomendaría a él mi causa (5:7.8)

Observa que Dios libera a los pobres y castiga a los perversos. Aun los castigos divinos son para corregir al hombre y forman parte de la bondad de Dios. Con gran esperanza que la aflicción de Job le de frutos de justicia, Elifaz predice que Dios restaurará la bendita situación anterior del patriarca (5:8-27)

3. Job protesta y de defiende (caps. 6-7)

Mostrando gran elocuencia poética, el patriarca contesta amargamente a sus amigos. El lo que pide es justicia que se pesasen en balanza su queja con sus tormentos, que pesarían más que la arena del mar. Señala que ellos no comprenden de su dolor, que sus calamidades son mas grandes que sus quejas (8:1-4). Tanta es su aflicción que desea morir (6:8-10).

Job esta desilusionado de sus consoladores, pues no le tratan como amigos verdaderos, sino como traidores (6:14-30). El había esperado que ellos se compadecieran de él y le consolasen, pero son como arroyos secos que desilusionan a los viajeros sedientos en caravanas que los buscan para poder beber de sus aguas (véase 6:15-20). Es tanta la desesperación de Job que le agradaría que Dios acabara con él (6:9). El alega que no ha escondido las palabras del Santo (6:10).

Pone en tela de juicio la sinceridad de ellos, dice: “Pero mis hermanos me traicionaron como un torrente; Pasan como corrientes impetuosas” (6:15).  Les desafía a encontrar iniquidad en su persona Ahora,  pues,  si queréis,  miradme,  Y ved si digo mentira delante de vosotros. Volved ahora,  y no haya iniquidad;  Volved aún a considerar mi justicia en esto. ¿Hay iniquidad en mi lengua?  ¿Acaso no puede mi paladar discernir las cosas inicuas?  (6:24-30).

Luego Job reflexiona sobre el destino del hombre y se queja contra la injusticia de Dios. Quiere morir; desea escapar del escrutinio del Omnipotente:

“Déjame en paz, que mi vida es como un suspiro” (7:1-16).

Job empieza a comprender al decir: “¿Qué es el hombre, para que lo engrandezcas, y para que pongas sobre él tu corazón, y lo visites todas las mañanas, y todos lo momentos lo pruebes?” Si he pecado, ¿Qué puede hacerte a ti, oh Guarda de los hombres?” Le argumenta a Dios:

“¿Y por que no quitas mi rebelión, y perdonas mi iniquidad?, aquí reconoce que es pecador, y le dice fallecerá y cuando lo busque no lo hallara.  (7:17-21).

4. Primer discurso de Bildad (cap. 8).

El segundo amigo de Job es moralista y emplea la sabiduría de los antiguos para contestar a Job; su discurso esta lleno de citas y proverbios de la antigüedad. Habla con dureza, reprendiendo a Job por haber puesto en tela de juicio la justicia de Dios.

“¿hasta cuando hablaras tales cosas, y las palabras de tu boca serán como viento impetuoso?” (8:1).

En nuestro tiempo podríamos decir que Bildad es “yuca” no anda con contemplaciones, el va al grano, para él todo es blanco o negro, no hay términos medios. Para él los hombres o son buenos o son malos. Para él el Todopoderoso distingue abiertamente entre los dos, prosperando al limpio y destruyendo al malo. Los hijos del patriarca percibieron porque eran pecadores:

“Si tus hijos pecaron contra él,  El los echó en el lugar de su pecado” (8:4).

El argumento de Bildad es sencillo, simplemente Dios castiga a los malos,  y Job es malo pues esta sufriendo por su pecado. Y le dice: Si tú de mañana buscares a Dios,  Y rogares al Todopoderoso;  Si fueres limpio y recto, Ciertamente luego se despertará por ti,  Y hará próspera la morada de tu justicia”. (8:5).

Bildad esta seguro de que Dios no aborrece al hombre perfecto, ni apoya la mano de los malignos (8:20). En el caso de Job, Bildad esta seguro que al ser Job un hombre bueno, Dios lo restaurara y Dios lo hará que vuelva a  reír y que sus labios estarán llenos de jubilo (8:21).

5. Job contesta al primer discurso de Bildad (caps. 9-10).

Por lo dicho ya por sus dos primeros amigos y sus argumentos, Job comienza a creer que Dios le castiga por haber cometido algún pecado desconocido. “Ciertamente yo sé que es así;  ¿Y cómo se justificará el hombre con Dios?”(9:2). Ahora habla en términos legales, “contender con él”, o “responderle” (9:3, 15,32); “llevar mi causa y rebuscar razones frente a él” (9:14 BJ) Aquí vemos casi todos los términos legales usados por los hebreos. Job reconoce que pudo haber  pecado, pero quiere tener la oportunidad de defenderse como en un tribunal. Su pre guanta “¿Cómo se justificara el hombre con Dios?” quiere decir ¿como puede un hombre ganar un pleito legal con Dios? Esta pregunta me trae a mi vida un fuerte sentimiento de certidumbre pues se que tengo siempre la oportunidad de hallar gracia a los ojos de Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo aunque sea un gran pecador, pues con su muerte nos dio la Gracia se ser salvos en su nombre, y nos justifica ante Dios. Al reflexionar sobre el poder infinito de su Creador, se siente impotente para defenderse; protesta que no puede contender con alguien tan poderoso. La justica divina señorea sobre todo derecho humano. Además, le parece a Job que Dios ya le ha condenado pues le ha quebrantado. Job ha hecho un profundo análisis  del poder infinito de Dios, que hasta los cuerpos celestiales han sido hechos por è, y de las cosas grandes e  incomprensible y maravillosa sin numero de Dios (9:10), Job se siente incompetente ante Dios, no sabría como contestarle a Dios ni aun usando palabras escogidas (9:14). Aquí hace mención por primera vez su duda de si es justo o no, (9:15). Job plantea que no sabría como contestarle a Dio, que aunque èl se justificara lo condenaría su boca. Que si dijere defendiéndose que el es perfecto, se haría pecador ante Dios y llegaría hasta despreciar su vida (9:16-21). Reconoce que no tiene merito estar contendiendo con Dios, que ni siquiera vale la pena esforcé en declararse inocente, que haga lo que haga siempre se hundirá en el hoyo, pues Dios no es hombre  como él para que le responda y puedan tener un juicio de tu a tu (9:22-32).

Job desearía tener un arbitro que ejerciera autoridad sobre Dios y si mismo, impidiendo de este le siga castigando (9:33-35).

El clamor de Job para tener un árbitro ente Dios y el hombre expresa la gran necesidad de la humanidad débil y pecaminosa. ¿Cómo puede  acercarse el hombre a un Ser todopoderoso  e infinitamente santo?

La respuesta a esta pregunta de un mediador entre Dios y los hombres fue:” Jesucristo hombre” “1 Ti 2:5” este es el cumplimiento de este deseo. Solo Jesucristo logra un enlace real con la raza humana pecaminosa sin dejar de ser Dios.

En el capitulo 10, Job acusa a Dios de ser injusto en trato con él y aun favorece a los malos (10.3)  Dios conoce su corazón y no es necesario torturarle para probar su inocencia. Dios lo formo con ternura en el vientre de su madre y le concedió un periodo de felicidad, pero lo hizo pensando en permitirle llegar a esta condición miserable. Job se ve a si mismo como victima oprimida por Dios, parecido a un animal cazado por un león. En su confusión y amargura, Job pregunta a Dios, ¿Por qué entonces me dio la vida?

6.  El primer discurso de Zofar (cap. 11).

Zofar es mucho más duro e insultante que los otros dos amigos y no siente ninguna simpatía hacia Job.   Le rebate el haber hablado mucho defendiéndose, para Zofar el mucho hablar en lugar de ayudar, es un factor condenatorio “¿Y el hombre que habla mucho será justificado?”. Para Zofar “no por hablar mucho se tiene razón” 11:2)

Para Zofar Job habla mucho porque es culpable. “Tú dices: Mi doctrina es pura,  Y yo soy limpio delante de tus ojos”  (11:4).

Zofar prorrumpe en un panegírico de la sabiduría divina (11:7-12). Afirma que la mente finita de Job no puede descubrir los misterios de Dios. Su sabiduría es mas alta que los cielos, mas profunda que el abismo y más ancha que el mar. Nadie puede encubrir de dios su pecado. Pero el necio “se hará entendido cuando un pollino de asno montes nazco hombre (10.12). Aquí no esta hablando del pollino que monto Jesucristo, sino de algo imposible de que puede cumplir.

Le dice: “Dios te ha castigado menos de lo que tu iniquidad merece” (Job 11:6). Y le exhorta al arrepentimiento: “Si tú dispusieres tu corazón, y extendieres a él tus manos…” (Job 11:13). Si Job se arrepintiera, seria restaurado y encontraría descanso y felicidad. Pero si no, no le quedaría ni refugio ni esperanza.

7. Job contesta al primer discurso de Zofar (caps. 12-14)

La primera parte de su discurso, se dirige a sus amigos (12:1-13:19) y la segunda sección a Dios (13:20-14:22). Job esta herido por las acusaciones insultantes de Zofar y les reclama que él también tiene inteligencia como ellos que se cree superiores, todo lo que ellos han dicho el ya lo sabe. (12:3). Sus amigos entienden muy poco de su situación y de todas maneras no les importa mucho (12:4.5). Ellos no alcanzan a comprender su problema por eso le dicen le pregunte a lasa bestias y ellas le enseñaran; y que las aves del cielo ellas se lo mostraran, que hasta los peces del mar se lo pueden declarar. Les dice: ¿Qué cosa de todas estas no entienden, que la mano de Dios te hizo? (12:7-9). Que en la mano de Dios esta todo ser viviente y el halito de todo el genero humano. Que en el esta toda la sabiduría y el poder y puede romper todas las cadenas, lleva despojados a los príncipes y trastorna a los poderosos. (12:11-19).

De veras Dios es soberano, pero parece que también es caprichoso en su manera de realizar las cosas, quita el entendimiento a los jefes de los poderosos de la tierra, los hace andar como en tinieblas y sin luz, y los hace errar como a los borrachos. (12:20-25).

Aunque Job reconoce que Dios es todopaciente, quiere presentar su causa a El mismo, descartando a los falsos sabios que audazmente se hacen sus defensores.

Acusa a sus amigos de cubrir la verdad con mentiras, de ser médicos nulos, de pretender ser abogados que defienden la causa de Dios, pero con engaño. Quieren caer en gracia con Dios. Cuando dios los juzgue, recibirán un severo castigo (13:4-12)

Job les ruega que le permitan hablar no importando lo que viniere aunque pierda su vida en manos de Dios, “He aquí,  aunque él me matare,  en él esperaré;  No obstante,  defenderé delante de él mis caminos, (13:13-15). Tiene la confianza de que aun después de morir, porque sabe que Dios es su salvación, y permite a los que son fieles entrar en su presencia y él esta seguro de su fidelidad. En otras palabras está seguro de su salvación. (13:16).

Acercandose directamente a Dios, Job ruega que escuche con imparcialidad la presentación de su defensa. Le pide dos cosas: que deje de castigarlo y que no le haga sentir tanto miedo. También quiere que Dios se comunique  con él y por que le trata como a un enemigo. (13:17-24).

En el versículo 14:1, Job lamenta lo corta de la vida humana: “corto de días, y hastiado de sinsabores” y sigue con bello argumento de lo increíble de las cosas insondables de la vida, de los raros designios de Dios, habla del árbol que aunque sea cortado y su tronco muerto al caerle el agua volverá a brotar, mas el hombre con todo y ser el ideal de Dios, no vuelve a brotar (14:1-12). Job expresa su anhelo de volver a vivir. Quisiera se oculto en el seol, el lugar de los espiritas de los difuntos, hasta que se aplacara la ira de Dios. Luego, el piensa, volvería a disfrutar el favor divino que tenia antes. Que sus pecados serian puestos en un saco, que seria sellado, y su falta seria blanqueada. (14:13-17). Este es el pensamiento de los cristianos de ahora, que al no perder la salvación, sabemos que al reconciliarnos, volvemos a estar a cuentas con Dios.

Una vez más disfrutaría  la comunión con Dios. Al transcurrir breves momentos, sin embargo, el rayo de esperanza en Job se desvanece ante el recuerdo de la cruda realidad del presente.

C. El segundo ciclo del debate (caps. 15-21)

En el primer ciclo de discursos, los tres amigos de Job procuraron convencerle de que Dios siempre recompensa en esta vida a los buenos y castiga  a los malos. Pero Job no acepta sus argumentos, notando que es inocente y que muchas veces son los malos los que prosperan. Quiere tener una audiencia con el todopoderoso a fin de presentar sus querellas, defenderse y ser vindicado. Para sus amigos Job parece ser un hombre culpable de pecado sobre quien cae el castigo divino, y  a la vez una persona rebelde que se atreve a poner en tela de juicio la justicia del gobierno divino.

1.     El segundo discurso de Elifaz (cap.15).

El que tendría mayor derecho a estar ofendido era Elifaz.  En su primer discurso (capítulos 4 y 5) se había compadecida sinceramente de él. Le había animado a encontrar la explicación de su padecimiento, no directamente en su propio mal, sino en la imperfección de toda la raza. Pero Job no se humillo ni volvió arrepentido a Dios, sino que culpo a Dios  por lo que sufre. Ahora Elifaz echa mano de la única arma que le queda la dura reprensión de Job.

Elifaz censura a Job por presunción, o sea, pasar por alto los consejos de los sabios muy viejos y poner en tela de juicio la justica divina. Describe los argumentos de Job como palabras huecas o  viento solano. La carga de la peor índole de impiedad, pues habla como el primer hombre que existió, alguien que tiene monopolio de la sabiduría, especialmente de los consejos de ¨Dios. ( En el medio oriente antiguo la ancianidad era sinónimo de sabiduría).

En un poema (15:20-35), Elifaz cuenta las aflicciones y destino del impío (una caricatura de Job) empleando varia figuras retoricas: levanta su mano contra Dios y se atreve a desafiarle (24:26), es un gordo rico que recibe su justo castigo (27-32), es como una vid cuyas uvas caen antes de madurarse o un olivo que pierde sus flores (33).  “todos los día el impío es atormentado de dolor” (20).

2.     Job contesta el segundo discurso de Elifaz (caps. 16-17).

Job esta cansado de los discursos de sus amigos. Vuelve a rechazar sus argumentos: “Muchas veces he oído cosas como estas;  Consoladores molestos sois todos vosotros” (16:2).  Les reprocha que él si los alentaría con sus palabras, y los consolaría hablándoles para calmar sus dolor (16:5) cosa que ellos no han hecho. Job les quiere decir que él si se pondría en el lugar de ellos. Por eso ellos no le han sabido dar consuelo.

Luego Job describe lo que él se imagina ser el ataque brutal y furioso de Dios contra su persona. Lo acusa de haberlo entregado al mentiroso, o sea a Satanás. Que lo ha hecho caer en la mano de los impíos. (16:6-11). Que lo ha hecho pedazos (6:12). El Señor es como uno que  hace crujir sus diente contra él , le ha puesto como blanco de los arqueros y como el muro de una ciudad al cual los guerreros abren brecha tras brecha (16:9:14). Se refiere al ataque despiadado de sus escarnecedores. En medio de amargura, Job vislumbra a su defensor celestial:

“Alguien debe de haber en el cielo que declara en mi favor, que interprete ante Dios mis pensamientos…”16:19.21).

Para mi, lo que Job esta deseando es a Cristo que intercede por nosotros los pecadores ante el Padre. Digo esto que aunque no había venido Cristo lo primera vez, este seria su trabajo en el futuro.

Después de este momento de esperanza, Job vuelve a desesperarse; cree que esta por morir.” Mi aliento se agota,  se acortan mis días, Y me está preparado el sepulcro” (17:1). Job ve y compara su situación con el peor de todos los casos, de una situación desesperante en que está. 17:2-  apela a que su Señor le conceda una fianza o garantía de seguridad cumplirá su obligación de vindicarle. 17:3,4.) “¿quien sino tu puedes hacerlo?

3.     el segundo discurso de Bildad (cap. 18).

Bildad muye molesto le dice a Jon: ¨ ¿Cuando pondrás fin a las palabras? (18:2) ¿Por qué somos tenidos por bestias¨, y a vuestros ojos somos viles?¨ (18:3) Descarga su ira, pintando la terrible suerte de los malos principalmente en términos de la coñndición actual de Job. Según Bildad, Job recibe lo que le corresponde¨: una enfermedad fatal, la muerte, la extinción de su raza y su nombre, y el horror que causa su destino.

4.     Job sigue siempre confiando en  Dios (cap.  19).

Job cansado de las acusaciones  protesta patéticamente: ¨ ¿hasta cuándo van a atormentarme y herirme con sus palabras? Una y otra vez me insultan; ¿no se avergüenzan de tratarme así?… Yo grito: ¨! Me matan!¨, y nadie responde; pido ayuda, y nadie me hace justicia¨ (19:3,7). Luego afirma que Dios lo trata como un enemigo, ha alejado de é a sus parientes, amigos y hasta a sus criadas (19:8-19): ¨¿ Po qué me persiguen ustedes como Dios?¨(19:22 VP). Quiere que la defensa de su integridad sea grabada en roca, posiblemente como un testigo permanente de que él tiene razón (19:22-24).

En el clímax de este drama tan difícil para Job, llega al punto culminante cuando exclama: “Yo sé que mi Redentor vive,  Y al fin se levantará sobre el polvo; Y después de deshecha esta mi piel,  En mi carne he de ver a Dios; Al cual veré por mí mismo,  Y mis ojos lo verán,  y no otro,  Aunque mi corazón desfallece dentro de mí” (19:25-27).

Esta es una aseveración fenomenal de la fe de Job, le demuestra a la humanidad que a pesar del tormento por el que ha pasado, y aun sin merecerlo, según él. El sabe mejor que cualquier cristiano de hoy segura que vera cara a cara a Dios.

En el versículo 27 el patriarca dice: ¨mis  ojos lo verán¨, algo que requiere la posesión y uso de un cuerpo después de la muerte. De modo que la traducción, ¨en mi carne he de ver a Dios¨, es correcta, y el que habla cree que será resucitado algún día.

¿Cómo es que llego Job a la verdad sublime de la resurrección corporal de los muertos? En sus discursos, el observa que el padecimiento de los justos en un enigma, un misterio. Su propia tribulación le hizo reconocer que, en esta vida, no siempre se lleva a cabo la retribución por el comportamiento malo no la recompensa por la conducta buena. Se vio obligado a creer que un Dios justo tendrá que arreglar cuentas en una vida de ultratumba. Tiene que haber una resurrección para que el Señor lo haga. Tal vez la advertencia de Job a sus perseguidores, de que habrá un juicio para los malos (19:29), también encierra el pensamiento de que habrá un día de juicio para los muertos en que los justos serán vindicados y condenado los injustos.

Esta verdad le fue revelada paulatinamente a Job. Entre el flujo y reflujo de su ánimo, Job tenía rayos de esperanzas. Expreso su deseo por un arbitro que le defendiera ante Dios (9:33-35). En 16:19 vislumbro su ¨testigo en los cielos¨. Pero en 19:25-27, ve que Dios descenderá a la tierra y le vindicara públicamente como en un tribunal, algo que Job presenciara en su cuerpo resucitado. Su vindicador es más que un árbitro o testigo, es su pariente cercano, con todas las connotaciones de cálido afecto familiar y solidaridad.

5.     El segundo discurso de Zofar (cap. 20).

Apresurado y muy enojado por el discurso de Job, Zofar pasa por alto sus palabras de que Dios un día estableciera su inocencia. Afirma que la prosperidad de los impíos solo dura momentáneamente y luego ellos perecen y desaparecen para siempre como su propio estiércol (20:7-9). Hasta sus hijos serán empobrecidos (20:10) y su iniquidad que les parece dulce en su boca se mudara en veneno de áspides en sus entrañas (20:11-16). Los malos nunca podrán disfrutar de las riquezas que obtienen por opresión y robo (20:12-22); pues Dios, en su ira, les castiga (20:23-26). Hasta los cielos y la tierra testifican contra ellos y la perdida de todo será su porción (20:27-29). Job 20:1  Respondió Zofar naamatita,  y dijo:

 6.     Job contesta el segundo discurso de Zofar (cap. 21).

Zofar ha sostenido, como lo han hecho los otros dos sabios, que hay una retribución segura y pronta para los impíos de esta vida. Job le contradice llanamente señalando que no es siempre así, pues los impíos frecuentemente viven largos años y disfrutan de toda clase de prosperidad (21:7-13). ¿Por qué es que el Shaddai ( todopoderoso) aparentemente los bendice a pesar de que ellos no quieren tener nada que ver con el y hasta se burlan abiertamente (21:14,15)?.

Por otra parte, los impíos a menudo sufren grandes azotes; no hay un principio invariable acerca de su fin. Pero por regla general son sus hijos los que padecen (21:17-26). Job acusa a sus enemigos de atribuir sus calamidades al castigo de Dios pues le consideran u n impío. Así demuestran su ignorancia de los caminos de Dios. Cualquier viajero pueden decir como muchas impíos prosperan (21:17-33). Decir que Job es un impío, basándose en la premisa que los impíos sufren todos los males, no corresponde a la realidad. Las ideas de sus ¨amigos ¨ son falsas y no lo consuelan en absoluto (21:34).

D. El tercer ciclo del debate (cap. 22-31)

En esta parte de los debates se nota la  misma posición de los autores; Habla Elifaz primero y luego Bildad, pero no habla Zofar. Los amigos de Job anteriormente han procurado demostrar que Dios siempre castiga al impío, sin embargo,  fueron refutados por Job. Ahora recurren a su último recurso: imputarle a Job grandes pecados.

1.     El tercer discurso de Elifaz (cap. 22).

Elifaz hace una pregunta pata demostrar su punto:  ¿Traerá el hombre provecho a Dios?

 Al contrario,  para sí mismo es provechoso el hombre sabio” (22:2), el punto de Elifaz es demostrar que el hombre no puede hacer nada para Dios aun siendo sabio y recto.. Por otra parte, ¿Piensa Job que el omnipotente lo castiga a causa de su piedad? Al contrario lo llama a juicio porque sus pecados no tienen limite (22:1-5). Entonces Elifaz calumnia a Job enumerando los pecados que el piensa que Job ha cometido: opresión de los prójimos y descuido de los pobres, las viudas y los huérfanos. Por esto Job esta aterrorizado y vive en tinieblas (22:6-11).

Aunque Dios esta en el cielo ve la maldad de Job y lo castiga. Sin embargo, si Job se humilla y se arrepiente, el todopoderoso le volvera a su prosperidad anterior.

2.     Job afirma que el mal triunfa (cap. 23 y 24).

Job se encuentra amargado por su sufrimiento: Respondió Job,  y dijo:”Hoy también hablaré con amargura;  Porque es más grave mi llaga que mi gemido” (23:1), y aunque Job tiene fe, también tiene dudas: “Quién me diera el saber dónde hallar a Dios!   Yo iría hasta su silla” (23:3) Job tiene un deseo intenso de hallas a Dios, aunque no sabe si como adversario o como amigo. Aquí vuelve a anhelar un encuentro con el para aclarar todas sus dudas y exponer su causa, pero no sabe como hallarlo. Por ninguna parte puede encontrar a Dios, como si el se escondiese para no tener que reconocer que Job es un hombre justo (23:1-9). En un momento de iluminación, el patriarca declara: ¨mas el conoce mi camino; me probara y saldré como oro¨ (23:10). No obstante, el omnipotente sigue como el objeto de espanto; solo de pensar en el le llena de terror (23:15,16), porque parece que actúa arbitrariamente (23:13).

En el capitulo 24, Job pregunta, ¿Por qué Dios, el gobernador y juez del universo, no ha señalado tiempos para juzgar a los malvados? Observa la terrible injusticia que muchas veces hay en el mundo: oprimir, robar y maltratar a los pobres, cambiar los linderos de los campos y secuestrar los niños de las viudas. Job describe las privaciones y sufrimientos de los pobres. ¿Por que esta indiferente Dios ante semejante padecimiento e injusticia?

Repentinamente el tono del discurso cambia radicalmente (24:18-25). Job ya no considera que los impíos estén impunes en la tierra. Parece contradecir lo que había dicho anteriormente. ¿Se da cuenta Job que había exagerado la impunidad de los malos? O ¿es parte de un circunciso mal ubicado de sus amigos? Hay estudioso de la biblia que creen que esta sección se refiere al discurso de Zofar aun cuando su nombre no aparece en el texto hebreo (véase la nota al pie de la pagina de la versión popular, 1979). Nadie sabe a ciencia cierta.

3.     El tercer discurso de Bildad (cap. 25).

Para Bildad el señorío de Dios no tiene que dudarse, habla brevemente, tal vez porque se han agorado los argumentos. Recalca la majestad que sea puro delante de El. Heavenor comente: ¨Bildad pugna por poner a  Job de rodillas ante el poder de Dios…. Cuando los mas poderosos cuerpos celestiales deben tomar delante de El, sometidos y convictos, ¿Cómo puede el hombre  insignificante y corrompido esperar que podría mirar hacia arriba, sin temor de lo que la luz puede exponer?¨

4.     Job responde  a Bildad (caps. 27-28).

Job acusa a Bildad de ser injusto al apoyar a Dios, que es poderoso y no a él que es débil y falto de ciencia (26:2-4). Hace un contraste entre la impotencia y falta de sabiduría de ellos con el magnifico poder y sabiduría divinos (26: 5-14). Dios ve los espiritas en el lugar de los muertos, cuelga la tierra sobre nada, encierra el agua en las nubes, ha puesto el limite del mar, hace que los pilares del cielo (montañas) tiemblen, agita el mar y adorna el cielo. Todo esto ¨no es

Parece que Job hace un alto entre capítulos 26 y 27 a fin de dar a Zofar la oportunidad de responder. Pero los tres amigos ya han descargado sus armas y ese renuncia su respuesta a turno. Entonces el patriarca resume su discurso poniendo fin a la serie de debates.

Una vez más Job repudia las acusaciones de sus amigos y reafirma su inocencia (27:1-6). Comienza con un juramento extraordinario. ¨Vive Dios,  que ha quitado mi derecho,

 Y el Omnipotente,  que amargó el alma mía” (27:2)  Es un cuadro notable de un hombre cura fe permanece con el en medio de la tormenta quien aun puede llamar ¨mi Dios¨ al Dios del que es tentado a imaginar que le ha olvidado. ¨

Pintando un cuadro verdaderamente conmovedor del fin funesto de los  impíos (27:7-23, Job parece voltear posiciones con sus acusadores ¨¡Que todo el que se declara mi enemigo corra la suerte del malvado y del injusto!¨ (27:7).

Así termina la serie de discursos de debate. Comienza con el lamento inicial de Job (cap. 3), sigue con los tres ciclos de discursos (capítulos 4-14; 15-21; 22-26) y concluye con el discurso final de Job (cap. 27) en el cual afirma su inocencia (27: 13-23).

5.     El elogio de la sabiduría divina (cap. 28).

Estudios señalan que es muy improbable que Job componga este cantico sereno y pulido cuando aun se encuentra sumido en su abismo de dolor y amargura. También, el poema anticipa el clímax del libro en que la solución del problema se halla en la infinita sabiduría  divina. ¿Es posible que fue escrito por Job después de ser liberado? El escritor del libro no lo pondría al fin del libro pues seria un anticlímax. Por otra parte, ubicándolo aquí prepararía al lector para los discursos de Jehová.

Tanto la sabiduría tradicional de los amigos de Job como la de este has fracasado en solucionar el misterio del surgimiento humano; el debate no ha llegado a una conclusión satisfactoria. Por los tanto, el escritor desconocido o Job inserta n poema sapiencial que contesta la pregunta: ¨¿Dónde se puede encontrar la sabiduría?¨ (véase versículos 12 y 20). No se encuentra en las minas mas profundas, no tampoco puede ser comprada con oro, joyas o piedras  preciosas (12-19). Se encuentra solo en Dios y en el temor de El (20-28). Así este capitulo anticipa el tema de los discursos de Dios (38:1-42:6). Solamente en El se halla la solución del misterio que Job y sus amigos han procurado entender.

6.     Conclusión: quejas y apología de Job (capítulos 29-31).

El patriarca comienza su discurso final recordando con nostalgia su feliz y prospera situación anterior, cuando todo el mundo- los pobres y ricos, los jóvenes y ancianos- le respetaban (29:1-10). En aquel entonces socorría a los pobres, los huérfanos y las viudas. ¨ ¡Yo era ojos para el ciego y pies para el lisiado, padre de los necesitados y defensor de los extranjeros!¨ Resistía a lo malhechores (29:11-17).

Pensaba que llegaría a tener muchos años (29_18-20). Pero ahora es el objeto de la burla de los hijos de la chusma. Hasta la escoria de la sociedad hace chistes a costa de él (30:1-23). El patriarca lamenta que el mismo, que había llorado sobre los desgraciados, ajora se encuentra abandonado, solitario, enfermo y moribundo (30:24-31).

En el capitulo 31, Job hace su apología. Nos da una visión del buenísimo carácter del patriarca y su norma ética, la cual por poco alcanza la del Sermón del Monte. Sus virtudes incluyen una vida familiar pura, consideración hacia los pobres, caridad inspirada en amor, modestia, generosidad referente a las riquezas, una piedad verdadera, la ausencia de un espíritu vengativo, consideración hacia los pobres, caridad inspirada en amor, modestia, generosidad referente a las riquezas, una piedad verdadera, la ausencia de un espíritu vengativo, hospitalidad para los extranjeros, honradez y justicia.

¿No ve él mis caminos,  Y cuenta todos mis pasos?  Si anduve con mentira,  Y si mi pie se apresuró a engaño, Péseme Dios en balanzas de justicia,  Y conocerá mi integridad,,,” (31:7),

Job puede, son gran seguridad hablar de su rectitud y de todo lo recto de su vida.. Sin embargo, aquí se nota en Job u  orgullo espiritual que nos huele  mal.

¿Cómo podía un mero hombre de los tiempos antes de Cristo aproximarse a la norma neo testamentaria ya que Job mismo reconoce su naturaleza pecaminosa? (7:21; 9:2, 15, 27-32; 13:26). Trenchard contesta:

La vida ejemplar de Job fue una manifestación de la gracia de Dios, igual que el servicio de Pablo durante el primer siglo, y su ¨santo temor ¨ delante de Dios abrió un cauce para el fluir del poder necesario que había de vencer tentaciones

El patriarca hace un juramento imprecatorio contra si mismo para recalcar la veracidad de su protesta de inocencia (v.1). Esta forma de juramento estaba asociada con un pacto de lealtad hecho por vasallos con sus señores en el antiguo oriente. El vasallo invocaba a su dios para que le castigara en el caso que no cumpliera las estipulaciones del pacto. Se creía que tal juramento tenia eficacia y por lo tanto fue la prueba indefectible de la honestidad (véase Ex 22:9-10; Nm 5:20-22; 1 R 8:31,32).

E. Los Discursos de Eliu (caps. 32-37)

Aquí hay un paréntesis, el joven Eliu ha presenciado varios de los discursos, incluso aquel en que Job expreso su deseo de tener in arbitro. Eliu esta furioso de todo lo que ha escuchado (“Entonces Eliú hijo de Baraquel buzita,  de la familia de Ram,  se encendió en ira contra Job;  se encendió en ira,  por cuanto se justificaba a sí mismo más que a Dios” (32:2) Mientras que el debate prosigue, Eliu se siente más y mas impaciente al escuchar los argumentos de ambas partes, que le parecen incorrectos. Quiere fervientemente intervenís con sus propias opiniones, pero se refrena respetando a los disputadores por su edad avanzada y largos años de experiencia. Cuando Job y sus tres amigos finalmente agotan todas sus ideas, Eliu habla.

Algunos eruditos con tendencia liberal piensan que Eliu es una figura ficticia introducida en el debate por alguien que quería ampliar el libro. Este supuestamente creía que podía aportar un concepto muy valioso. Sin embargo, debemos notar que el autor le da nombre al joven y menciona su familia y el país de su procedencia, de modo que debemos de aceptarlo como una persona real.

Lo que indigna a Eliu y lo motiva a instruir a los tres ancianos sabios, es un fracaso en contestar satisfactoriamente las protestas desafiantes de Job contra dios (32:3-5). El joven aparentemente se confía mucho en si mismo y esta un poco presuntuoso. Asume aun el rol del arbitro que Job anhelaba (33:6-7).

Por otra parte, Eliu habla con cierta sabiduría. Señala la debilidad de ambas partes: Job se ha justificado a si mismo ha acusado A Dios de ser injusto, mientras que los argumentos de los tres sabios  siempre atribuían el sufrimiento humano al castigo de Dios o la maldad del hombre. El joven observa en el capitulo 33 que el Todopoderoso habla a los hombres mediante sueños de advertencia (15) y a través del padecimiento (19) a fin de salvarlo y no destruirlo (30).

Si Dios aflige a los que parecen justos, es para hacerles expiar pecados de omisión o faltas inadvertidas y, sobro todo, para prevenir faltas ms grandes y curar la soberbia.

Así que la gran contribución de Eliu para resolver el problema ¿Cuál es el propósito divino en el padecimiento humano?-es señalar que la aflicción a veces tiene un rol disciplinario; no es siempre punitiva sino a menudo curativa. Puede ser un medio de gracia para disciplinar a la persona. Esta apreciación nos hace pensar en la disciplina paternal de Dios descrita en Hebreos  12:1-11.

En el capitulo 31:10-12 se encuentra ese concepto disciplinario del propósito divino de la aflicción. Según Eliu, cundo el hombre aprende su lección, Dios lo libera (36:11). Los impíos, sin embargo, reaccionan con furor y mueren en plena juventud (36:13,14), mientras el padecimiento del hombre bueno es el medio de su liberación (36:15,16). Job debe tener cuidado de recibir con un buen espíritu la disciplina divina (36:17-21), y glorificar a Dios por su gran poder (36:22-26).

Los pensamientos de Eliu preparan el camino para que Iahveh responda a Job desde el seno de la tempestad (38:1). El joven habla primero de la justicia del Todopoderoso y luego acerca de la excelencia del poder divino (34:19-21). La cual llega a ser el gran tema de  su conclusión (36:2637:24). Es el grito del heraldo antes de la teofanía: Aunque Dios no hace mención del discurso de Eliu, tampoco lo incluye con los que tienen que expiar su pecado con sacrificio y necesitan la intercesión de Job (42:7,8); aparentemente Eliu no peca con sus palabras.

En su ultimo discurso, Eliu observa algunas veces que viene una tormenta con nubes oscuras, truenos y relámpagos; “El trueno declara la indignación de Dios y la tempestad su ira contra la iniquidad (36:33=. De ese modo Dios anuncia su venida.

Los discursos de Eliu contienen algunos pensamientos de valor permanente y ciertas expresiones de extraordinario hermosura. En contraste con la sabiduría adquirida de los sabios, Eliu habla de la sabiduría carismática, la cual es soplada o revelada por el espíritu Shadday Es básicamente un don de Dios: “Ciertamente espíritu hay en el hombre, y el soplo del Omnipotente le hace que entienda” (32:8). Su concepto es muy parecido a la doctrina paulina de inspiración (2 Ti 3:16; 1 Co 2:9,10). El versículo 34:11-“el pagara al hombre según su obra”-encuentra su eco en Sal 62:11,12; Pr 24:12; Ez 18:30; Ro 2:6). Son innumerables los creyente que han sido consolados con las palabras; “¿Dónde esta Dios mi Hacedor, que da canticos en la noche…?” 35:10).

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