Dios y el Bordado de mi Madre – Reflexión

La presente reflexión «Dios el Bordado de mi Madre» nos sirve para comprender la vida desde la perspectiva de Dios.

Cuando yo era un niño pequeño, mi mama solía coser mucho. Podríamos decir que era su pasatiempo favorito. Y mi me encantaba sentarme cerca de ella y siempre le preguntaba que estaba haciendo. Ella me respondía que estaba bordando. En ese tiempo yo no podía entender muchas cosas de la vida.

«Cuando yo era niño, hablaba como niño, pensaba como niño, juzgaba como niño; mas cuando ya fui hombre, dejé lo que era de niño». (1 Co. 13:11).

Yo observaba el trabajo de mi mama desde una posición más baja que donde estaba sentada ella, así que siempre en mi punto de vista, tanto físico, como intelectual todo me parecía confuso, no podía comprender lo que mi madre hacía porque teníamos diferentes perspectivas por las diferentes posiciones de ambos. Yo me pasaba quejando siempre diciéndole que desde mi punto de vista lo que estaba haciendo me parecía muy confuso.

Dios, bordado, mi madre,

Al igual quemuchos de nosotros, desde la posición desde donde nos encontramos, no alcanzamos a ver el panorama completo de nuestra vida. Todo lo vemos a medias, «Ahora vemos por espejo, oscuramente…» (1 Co. 13:12).

Ella me sonreía, miraba hacia abajo y gentilmente me decía: «Hijo, ve afuera a jugar un rato y cuando haya terminado mi bordado te pondré sobre mi regazo y te dejare verlo desde mi posición». Lo mismo hace Dios, nos dice:  «Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana… (Mat. 6:34).

Me preguntaba porque ella usaba algunos hilos de colores oscuros y porque me parecían tan desordenados desde donde yo estaba. Unos minutos más tarde escuchaba la voz de mi mama diciéndome:

«Hijo, ven y siéntate en mi regazo.»

Yo lo hacía de inmediato y me sorprendía y emocionaba al ver la hermosa flor o el bello atardecer en el bordado. No podía creerlo; desde abajo se veía tan confuso.

Entonces mi mama me decía: «Hijo mío, desde abajo se veía confuso y desordenado, pero no te dabas cuenta de que había un plan arriba.

Así actúa Dios en nosotros, con su más  tierno amor, como una madre abnegada que nos tiene guardada las sorpresas más hermosas de nuestras vidas «…mas entonces veremos cara a cara. Ahora conozco en parte; pero entonces conoceré como fui conocido. Y ahora permanecen la fe, la esperanza y el amor, estos tres; pero el mayor de ellos es el amor. (1 Co. 1:12-13)

Había un diseño, que solo la madre abnegada estaba siguiendo, al igual que Dios solo lo está haciendo en nuestras vidas. Y al igual que la madre Dios nos dice ahora míralo desde mi posición y sabrás lo que estaba haciendo.»

Muchas veces a lo largo de los años he mirado al Cielo y he dicho:

«Padre, ¿qué estás haciendo?

El responde: «Estoy bordando tu vida.» Entonces yo le replico: «Pero se ve tan confuso, es un desorden. Los hilos parecen tan oscuros, ¿porque no son más brillantes?»

El Padre parecía decirme: «Mi niño, ocúpate de tu trabajo haciendo el mío y un día te traeré al cielo y te pondré sobre mi regazo y verás el plan desde mi posición. Entonces entenderás…»

Tomado de: Padrenuestro.net

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