Curso Completo de Profecía II – Parte 16

Asignatura: «Profecía II» (curso completo).

Colegio Bautista de Teología de El Salvador.

Año académico: Ciclo I – 2014

EL MILENIO

(Ap. 20:1-7)

El Milenio según la Biblia es aquel período en el que Jesucristo en persona con la Iglesia glorificada reinará sobre la Tierra por 1.000 años (Ap. 20:1-7).

milenio, curso, profeciaEl milenio es la doctrina que sostiene que habrá mil años de gobierno divino aquí en la tierra. Esta enseñanza afirma que el Señor Jesús en persona, el mismo Jesús resucitado, volverá a la tierra, pero no para morir por los pecadores, sino para reinar sobre el mundo junto con los redimidos por un período de mil años.

¿Cómo y cuándo comenzará el milenio?

El milenio comenzará después de la gran tribulación, cuándo Satanás sea atado o neutralizado por un período de mil años (Ap. 20:1-6). Ningún otro pasaje de la Biblia es más claro, ni ofrece tantos detalles sobre el milenio como éste. Tal como ya se ha mencionado, lo primero que ocurrirá es que Satanás será neutralizado cuando el ángel designado por Dios lo encadene y lo arroje en el abismo, donde permanecerá atado por un período de mil años.

Las profecías del Antiguo Testamento proporcionan minuciosos detalles sobre el nuevo gobierno terrenal que Cristo establecerá cuando Él vuelva. En lugar de regresar a la presencia de su Padre en los cielos, Jesucristo levantará su trono en Jerusalén donde establecerá la ciudad capital de su reino; restablecerá a los judíos como su pueblo, gobernara junto con los redimidos toda la tierra  por un periodo de mil años de paz, prosperidad y justicia, el cual se le conoce como El Milenio.

La palabra “Milenio” no aparece en la Biblia. Proviene del latín “MILLENNIUM” compuesto de las raíces latinas: “mille”=Mil y “Annum o annus” = Año. La palabra Milenio corresponde, pues, a la expresión “mil años”.

La única mención bíblica específica del Milenio esta en Ap. 20. La frase “mil años” aparece 6 veces (Ap. 20: 2-7) y no se menciona en ninguna otra parte de la Biblia.

¿Por qué es necesario que haya un reino mesiánico sobre la tierra?

El reino es necesario para la realización y el cumplimiento cabal de las promesas
hechas por Dios a los patriarcas Abraham. Isaac, Jacob y a David. Es necesario para el cumplimiento concreto del Nuevo Pacto, tal como está descrito en Jer. 31 y Rom. 11:25-27. El Nuevo Pacto profetiza la restauración de la nación de Israel; y el Milenio es el tiempo ideal para el cumplimiento de dichas promesas.

Efectos del milenio

El milenio afectará profundamente la vida sobre el planeta. Debido a la presencia visible y corporal de Cristo en la tierra, la manifestación de su gloria, deidad y gobierno teocrático justo, la vida espiritual durante el milenio tendrá características muy diferentes a esas en otras dispensaciones previas. El hecho de que Satanás será neutralizado, al ser atado en el foso del abismo permitirá que se alcancen niveles espirituales, que nunca fueron posibles en ninguna otra edad previa. Dice el profeta Isaías: “… la tierra será llena del conocimiento de Jehová…” (Is. 11:9). La propagación de conocimiento sobre las verdades de la Escritura al igual que sobre la persona y obra de Cristo será una fundación asombrosa para la vida espiritual.

En la vida social y económica también florecerá a niveles insospechados. No habrá necesidad de armamentos, todos los impuestos serán usados para traer justicia y equidad para todas las personas en la tierra. Bajo el gobierno justo de Cristo se acabará la pobreza y todos disfrutarán de un buen nivel de vida. En general, el mundo experimentará una prosperidad sin paralelo, no sólo en el área de paz y justicia, sino también en la abundancia de cosas materiales.

CONDICIONES EXISTENTES EN EL MILENIO

1.    Cristo será Rey

  • La raíz de David gobernará (Jer.23:5)
  • Cristo ejecutará su gobierno (Lc.1:32-33)
  • Los santos reinarán con Cristo (Ap. 20:4,6)

2.    Israel será una nación destacada

  • Israel será la nación favorecida y adorarán, a Cristo (Is. 2:1-4)
  • Jerusalén será la capital (Is. 60:10,14)
  • El trono de David será restablecido (Lc. 1:32)

3.    El gobierno de Cristo reflejará su carácter

  • Habrá justicia para todos (Is. 2:4; Is. 11:4-5)
  • Todos prosperarán (Mi. 4:4) y su forma de vida será normal (Is. 65:20-25)
  • Cristo regirá con justicia (Jer. 23:5)
  • La tierra disfrutará de paz (Zac. 8: 4-5; Is, 2:4)
  • Los pueblos tendrán seguridad (Jer. 23:6)

4.    El mundo natural será transformado

  • El clima será ideal (Is, 30:23-26)
  • Habrá remoción de la maldición sobre la creación (Is. 11:6-9)
  • La pesca será abundante (Ez. 47:9-10)
  • La gente gozará de buena salud (Is. 35:5-6)
  • Los árboles servirán para fines alimentarios y medicinales (Ez. 47:12)

5.    Dios recibirá adoración

  • El templo de Jerusalén será el centro de adoración (Ez. 40 – 48)
  • Habrá representantes da todas partes (Zac, 14:16,18)

Resumiendo, ¿Cuál sería la condición de los habitantes del reino?

Según 1ª Cor. 15:51 todos los justos serán transformados en el arrebatamiento. Y Mt. 25:41-46 dice que todos los impíos serán destruidos. Si no hubiera diferencia entre las dos frases de la Venida de Cristo, sólo habría creyentes glorificados y transformados en el Reino. Esto no parece posible, porque nacerán niños durante el Milenio (Is. 11:6,8).

Y lo que es más importante ¿A quiénes conducirá Satanás en una rebelión mundial en contra de Cristo al final del Milenio si no es a aquellos incrédulos nacidos durante los mil años? Al principio del Milenio, sólo creyentes que sobrevivieron en la tribulación, con cuerpos naturales, habitarán el Reino (Mt, 25:31-46).

LA LIBERACIÓN DE SATANÁS Y LA BATALLA DE GOG Y MAGOG (Ap. 20:7-10)

Cuando los mil años se cumplan, Satanás será suelto y saldrá por su propia iniciativa a engañar a las naciones.

En esos mil años, los descendientes de quienes hayan entrado en el reino mesiánico se multiplicaran hasta llenar la tierra, por lo que Cristo tendrá que gobernar, aún entonces “con vara de hierro”, y al final del Milenio, se descubrirán «los perversos pensamientos del corazón humano, y a ellos engañará Satanás para rebelarse contra el reino del Mesías.

Durante el Milenio la población de la tierra aumentará considerablemente. Los redimidos que entran en el reino con cuerpos naturales se reproducirán. Los niños que nazcan durante el reino tendrán que poner su fe en el Mesías para nacer de nuevo. Muchos de ellos creerán y serán salvos. Otros profesarán creer pero será una falsa profesión. Son estos quienes serán engañados por Satanás.

Probablemente el tiempo que Satanás estará suelto será muy breve, pero será suficiente para engañar a los hombres. Según Jer. 17:9, el corazón del nombre es el mismo, engañoso y perverso, por la malicia congénita del hombre.

A estas naciones Juan le llama “Gog y Magog”. Estos términos están mencionados en Ez. 38-39. Algunos intérpretes sostienen que la batalla que aquí en Apocalipsis se menciona, es distinta a la que es narrada en Ezequiel. Se basan en que la batalla de Ezequiel es una invasión que viene del norte, mientras que esta viene de todas las direcciones, “de los cuatro ángulos de la tierra”.

Sostienen que la batalla de Ezequiel es la batalla de Armagedón, poco antes del Milenio; mientras que esta, ocurre después que han terminado los mil años. Sin embargo, en este pasaje muestra que «Gog y Magog» no se reitere a un punto geográfico concreto, sino a la totalidad de las naciones que son engañadas por Satanás y que se juman para intentar la captura de Jerusalén.

Lo más probable es que lo que Ezequiel vio acerca de Gog, se cumple en el tiempo de la batalla de Armagedón; y, que se relaciona por los términos usados con la invasión final de los que sean engañados por Satanás para rebelarse contra Cristo.

El número de los que se rebelan contra Dios y siguen a Satanás son descritos como innumerables “como las arenas del mar”, y «subieron» en dirección al centro mismo del reino del Mesías, en Jerusalén.

El intento, de Satanás de apoderarse del reino del Mesías termina en un rotundo y desastroso fracaso. ”Y de Dios dependió fuego del cielo y los consumió a todos». Los seres humanes que despreciaron la gracia de Dios y las bendiciones del reino perecen consumidos por el fuego.

¿Qué pasará con Satanás?

Será lanzado al lago de fuego está preparado para él y sus ángeles, (Ap. 20:10; Mt. 25:41). La Palabra de Dios enseña que los impíos no serán aniquilados, sino que tendrán una existencia eternamente atormentada de día y de noche, por los siglos de los siglos. Es difícil para la mente humana comprender la magnitud del castigo de Satanás. ES texto sí deja claro que Satanás no volverá a actuar jamás ni podrá seguir promoviendo su reino de tinieblas.

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