Un Paradigma – Apologética

paradigma, personas, mundoLa apologética es la defensa de la fe bíblica y cristiana. La palabra viene del griego, apologetikos (apo (todo), logos (palabra), legein (contar, declarar)). Esencialmente, la apologética cristiana es hablar por Dios según lo que Dios ha revelado de sí mismo.

Bíblicamente hablando, la apologética es “este siempre preparados para presentar defensa (apología) con mansedumbre y reverencia ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros” (1P. 3.15).

En esta lección vamos a definir e ilustrar los parámetros para la apologética. ¿Cuál es la perspectiva global para la apologética. Para realizar eso, vamos a proponer un paradigma sencillo que es prestado de la hermenéutica llamado el método histórico redentivo. Este método comienza con el Creador y la creación y siga con la caída en pecado, la restauración en Cristo y la consumación y glorificación final.

1. Los absolutos: hay un Dios y una verdad.

2. La revelación de Dios: hay dos revelaciones

3. La Biblia habla de las personas de Dios. Hay
tres personas en la Trinidad

4. Las cuatro etapas en la historia humana y las cuatro relaciones básicas en la vida deben ser consideradas.

5. Las cinco facultades mentales deben ser racionalmente usadas.

6. El evangelio transformará el contexto humano

7. Dios es glorificado en todo.
Vamos a entender un poco mejor cómo estas cinco áreas están relacionadas con la apologética.

1. LOS ABSOLUTOS
Lo absoluto existe porque Dios existe. Lo absoluta es, entre otras cosas, algo independiente, no condicionado, auto-suficiente y no-relativo. (Diccionario.com. Vox. Que excluye toda relación: , la idea suprema e incondicionada.). El concepto y la realidad de los absolutos no pueden existir sin la existencia de Dios. Dios es absoluto en su ser, atributos y obras. Puede tener la certeza absoluta que existe lo absoluto porque la manifestación absoluta existe, y es Dios. Cornelius Van Til, en su libro, Porque Creo en Dios lo explica así:
Y es después de haber oído tales argumentos (en contra de Dios) que estoy más inclinado a creer en Dios. De hecho, siento que el todo de la historia y la civilización me sería ininteligible si no fuera por mi creencia en Dios. Tan verdadero es esto, que propongo defender que a menos que no tenga a Dios como respaldo o base de todo lo existente, usted no podría encontrar significado en nada. Ni siquiera puedo defender la creencia en Él, sin ya haberlo dado por sentado. Y semejantemente contiendo que usted no puede argumentar contra la creencia en Él antes de que lo dé también por sentado. Argumentar sobre la existencia de Dios, sostengo, es como argumentar en contra del aire. Usted puede afirmar que el aire existe, y yo que no existe.

Pero mientras debatimos el punto, los dos estamos respirando aire todo el tiempo. Para usar otra ilustración, Dios es como el emplazamiento en que deben establecerse las mismas armas que se supone lo deshagan de Su existencia (Porque Creo en Dios, www.graciasoberana, p. 1).
Dios siempre ha existido. Él es el Ser Simple. Aun algunos evolucionistas ateos reconozcan que la vida debe comenzar con un ser simple. Para ellos este ser o entidad simple es material (materialismo). Para los cristianos, este ser es Dios (teismo). El pensador debe tomar una decisión entre el materialismo (que se evoluciona al secularismo, humanismo o a otras derivaciones) y el teismo (que es la base del monoteísmo y politeísmo). En base de esta presuposición básica su cosmovisión será desarrollada.
Según nuestro paradigma hay que comenzar con este punto: ¿de donde viene el ser humano y a quién (es) somos responsables? No es irracional pedir al pensador comenzar al principio. La matemática comienza con 1 no con cero. Al conocer el 1 podemos hablar de 2, etc. ¿Si no conocemos el uno (1) como vamos a definir lo que es doble uno, el dos?

Dios es uno. La unidad de Dios es parte del Ser Simple. Los cristianos creen en un Dios en tres personas. La unidad de Dios (el Padre es Dios, el Hijo es Dios y el Espíritu Santo es Dios) es complementada con la pluridad de las personas de Dios (Padre, Hijo y Espíritu Santo). El misterio de la unidad en pluralidad y pluralidad en unidad es una verdad revelada por Cristo y no es negociable para el cristiano porque ha sido revelado por Cristo y esta escrito en la Biblia

Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo;  enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén. (Mt. 28:19-20).

Siendo que Dios es uno confiamos que no hay contradicciones con Dios. Todo los que el Padre, Hijo y Espíritu Santo hace esta de acuerdo. Dios, por definición, no puede contradecirse. Un dios que se contradice, no es omniconciente ni omnipotente, y es un ídolo inútil.

Dios es la verdad. Todo lo que corresponde fielmente a Dios y su revelación de sí mismo, su obra y palabra es verdad

Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.(Juan 14.6).

Hay una sola fuente de la verdad y es el Dios verdadero. No hay dos fuentes contrarias. Dios es la única fuente de la verdad. Dios define la verdad. Dios revela la verdad. Dios exige la verdad. Dios juzgará la verdad. Dios es glorificado en la verdad. No se puede separar a Dios de la verdad.

Somos hechos a la imagen de Dios y tenemos la responsabilidad de responder a Dios y a la verdad. El hombre no tiene una excusa para no responder a Dios

Porque la ira de Dios se revela desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los hombres que detienen con injusticia la verdad; (Romanos 1:18).

Tenemos un conocimiento innato de Dios. No es necesario tener un Ph.D. en estudios bíblicos o ser un filósofo para hablar de Dios. El hijo pequeño de un ateo dijo a su padre, “¿Papi, tú crees que Dios sabe que no creemos en él?

Hay ocasiones cuando el ateo reconoce a Dios. El carpintero ateo que golpea su dedo con un martillo dice, “Dios mío,” sin pensar que él no cree que Dios existe. Si Dios no existe de quién está hablando el ateo. Esta experiencia es una muestra indirecta de que cada ser tiene un conocimiento innato de Dios, aunque este conocimiento es rechazado y suprimido. Pablo dice que el rebelde suprime el conocimiento de Dios con injusticia (Romanos 1: 18).
Los cristianos y no-cristianos tienen el conocimiento innato de Dios en común. Lo que no tenemos en común es la relación redentiva y espiritual con el Dios verdadero.

Hemos dicho al principio de nuestra presentación que estamos convencidos de que un creyente no puede defender la verdad (o hacer apologética) sin estar absolutamente convencidos de la verdad de Dios y la verdad sobre la verdad.

La verdad es todo lo que concuerda con Dios y su revelación. Dios es la verdad. Dios define la verdad, Dios revela la verdad. Dios exige la verdad. Dios juzga la verdad y Dios será glorificado en la verdad. Consideramos que la verdad es nuestra tesis.

La mentira es una distorsión de la verdad. Para reconocer la mentira hay que conocer la verdad. La mentira niega que Dios sea puro verdad. La mentira niega que Dios defina la verdad. La mentira niega que Dios revele la verdad. La mentira niega que Dios exija la verdad. La mentira niega que Dios juzgará la verdad. La mentira niega que Dios sea glorificado en la verdad.

Si la verdad es la tesis pues la mentira es la antítesis. Además de afirmar la verdad y reconocer la mentira, hay que formular una respuesta contra la mentira. La síntesis es la respuesta de la tesis respecto de la antítesis.
Cuando no formulamos una respuesta adecuada a la mentira, creamos un sistema sincretista. El sincretismo es la combinación de dos posiciones opuestas en un solo sistema. Es la co-existencia de la tesis y la antitesis, que en esencia, es una negación de los dos.

Oí el testimonio de una persona atea que al recibir la noticia que tenía cáncer, se enojó con Dios. Cuando se dio cuenta de que ella estaba enojada con Alguien, llegó a la conclusión que este “alguien” debe existir. Al oír el mensaje de Jesús, Dios con nosotros, ella creyó y de verdad conoció a Dios.
En el siguiente cuadro vemos la relación entre la verdad y la mentira. Notamos, por ahora, que la mentira no puede existir sin la verdad. La mentira es una distorsión de la verdad.

LA VERDAD

LA MENTIRA

Dios es verdad
Dios puede ser la verdad
Dios define la verdad
Dios deja a otros definir la verdad
Dios revela la verdad
La verdad es revelada en muchas maneras
Dios exige la verdad
Dios no exige la verdad
Dios bendecirá la verdad
La mentira es bendecida
Dios es glorificado en la verdad
La mentira es gloriosa

Ahora, cuando hay una contradicción entre la verdad y la mentira, ¿cómo podemos llegar a una solución? Esta pregunta es hecha en todos los momentos de la vida. Primero, hay que volver a la presuposición básica. ¿De donde viene la verdad? Para el cristiano la verdad viene (es revelada) de Dios porque Dios es la verdad. El cristiano ha personalmente conocido al Dios verdadero por fe en Cristo Jesús. Los creyentes interpretan la voluntad de Dios según la Biblia. A todas las áreas de la vida, la interpretación evangélica y cristo céntrica es aplicada. Si no tenemos éxito en aplicar y vivir el evangelio de Cristo, llegamos a estar en un estado sincretístico, donde la verdad y la mentira co-existen en la misma vez. Llegamos a ser idolatras, discípulos de un ídolo de contradicciones. Al contrario a estas contradicciones y pensamientos relevatistas, la confesión de Fe de Westminster nos instruye:

DIOS Y LA SANTISIMA TRINIDAD

I)…No hay sino un solo Dios, (Deut. 6:4; I Cor. 8:4,6.), el único viviente y verdadero, (I Tesl. 1:9; Jer. 10:10) quien es infinito en su ser y perfecciones (Job 11:7-9; 26:14), espíritu purisimo, (Juan 4:24), invisible (I Tim.1:17), sin cuerpo, miembros (Deut. 4:15,16; Luc. 24:30; Juan 4:24) o pasiones (Hec. 14:11,15), inmutable (Stgo. 1:17, Mal.3:6) inmenso (I Rey.8:27; Jer.23:23,24) eterno (Sal. 99:2; 2*Tim.1:17), incomprensible, (Sal. 145:3) todopoderoso (Gen.17:1; Apoc.4:8) sabio (Rom. 16:27), santo (Isa.6:3; Apoc.4:8), libre (Sal. 115:3), absoluto (Ex.3:14) que hace todas las cosas según el consejo de su propia voluntad, que es inmutable y justísimo (Ef. 1:11) y para su propia gloria. (Prov. 16:4; Rom.11:36, Apoc.4:11). También Dios es amoroso (I Juan 4:8) benigno y misericordioso, longánimo, abundante en bondad y verdad, perdonando toda iniquidad, trasgresión y pecado (Ex.34:6,7) galardonador de todos los que le buscan con diligencia (Heb. 11:6), y sobre todo muy justo y terrible en sus juicios, (Neh.9:32,33), que odia todo pecado (Sal.5:5,6) y que de ninguna manera dará por inocente al culpable (Nah. 1:2,3).

II)…Dios posee en sí mismo y por él mismo toda vida (Juan 5:26), gloria (Hech.7:2), bondad (Salm. 119:68) y bienaventuranza (I Tim. 6:15), es suficiente en todo, en si mismo y respecto a sí mismo, no teniendo necesidad de ninguna de las criaturas que él ha hecho (Hech.17:24,25), ni derivando ninguna gloria de ellas (Job 22:2,3) sino que solamente manifiesta su propia gloria en ellas, por ellas, hacia ellas y sobre ellas. Él es la única fuente de todo ser, de quien, por quien y para quienes son todas las cosas. (Rom. 11:36), teniendo sobre ellas él más soberano dominio, y haciendo por ellas, para ellas, y sobre ellas toda voluntad (Apoc. 4:11; Dan. 4:25,35; I Tim. 6:15).

Todas las cosas están abiertas y manifiestas delante de su vista (Hebr. 4:13), su conocimiento es infinito, infalible e independiente de toda criatura (Rom.11:33, 34; Sal. 147:5), de modo que para él no hay ninguna cosa contingente o dudosa (Hech. 15:18; Ezq. 11:5). Es santísimo en todos sus consejos, en todas sus obras y en todos sus mandatos (Sal. 145:17; Rom.7:12). A él son debidos todo culto, adoración, servicio y obediencia que tenga a bien exigir de los ángeles, de los hombres y de toda criatura. (Apoc. 5:12,14)

III)…En la unidad de la Divinidad hay tres personas en una sustancia, poder y eternidad: Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo (I Juan 5:7; Mat.3:16,17; 28:19; 2 Cor. 13:14). El Padre no es de nadie, ni es engendrado, ni precedente de nadie; el Hijo es engendrado al eterno del Padre (Juan 1:14,18), y el Espíritu Santo procede eternamente del Padre y del Hijo (Juan 15:26) (Ministerios Vida Eterna. Inc, 1999).

2. LA REVELACIÓN DE DIOS

Dios es la verdad y Dios define la verdad. Toda la verdad viene de Dios y es compartida con nosotros por medio de la revelación de Dios.
El sistema de pensamiento humanista propone que el ser humano puede conocer la verdad sin la revelación de Dios. En esencia, la autonomía humana es parte del pecado original. Adán y Eva pensaron que pudieron vivir sin obedecer a la revelación Dios. Esta verdad no es solamente teológico sino moral. Me hace pensar en el encuentro que Jesús tuvo con el joven rico (Lucas 18.18-30). Jesús reveló que sólo Dios es bueno. El joven pensaba que por obedecer la ley de Dios él era bueno. Jesús probó el corazón del joven pidiéndole que vendiera sus riquezas para seguir a Cristo. El joven mostró su rebeldía en no obedecer a Jesús. El joven mostró que Jesús había enseñado: sólo Dios es bueno y aparte de obedecer a Dios no hay bondad.
Lo que podemos aprender de este encuentro es que sólo Dios es bueno y para ser buenos debemos ser fieles a Dios. No tenemos una bondad intrínseca en nosotros. La bondad debe ser revelada. El joven rico era “un buen muchacho” por obedecer la ley de Dios porque la ley de

Dios es buena. La bondad humana debe corresponder a la revelación de la bondad de Dios para ser bueno.

Todos los atributos de Dios, incluyendo la bondad y la verdad, son de Dios. El no-creyente participa en la bondad y la verdad de Dios sin creer en Dios y sin glorificar a Dios y eso constituye una violación contra el carácter de Dios. En términos teológicos, la falta de agradecer, adorar y servir al Dios verdadero es pecado.

La Doble Revelación

Consideramos que Dios es la verdad, Dios define la verdad, que la verdad viene de Dios y que la verdad es revelada por Dios. La revelación de la verdad viene en dos maneras distintas.

La revelación de Dios viene en dos maneras, a todas las personas en general y al pueblo de Dios en una manera especial. El conocimiento de la revelación general viene por medio de lo que está manifiesto en la creación (naturaleza), por la historia humana, en la conciencia y razón, y en el progreso de la cultura humana. La revelación especial viene en una manera personal (encarnación de Cristo); por escrito (La Biblia, la Palabra de Dios), por la presencia del Espíritu Santo y en el contexto de la comunidad de fe (iglesia).

La apologética usa las evidencias de la revelación general y especial para defender la fe bíblica y cristiana.

Aunque la revelación de Dios es doble, no hay ninguna contradicción entre ellas. Ya que la fuente es Dios mismo y Dios es perfecto, no hay razón para que Dios se contradiga. Cuando encontramos contradicciones, hay que buscar la causa en nuestro entendimiento de uno de los dos aspectos de la revelación. La contradicción no está en Dios sino en nosotros.

LA VERDAD CORRESPONDE A LA REVELACIÓN DE DIOS DE SÍ MISMO, SU OBRA Y SU PALABRA

REVELACIÓN GENERAL

EN LA CREACIÓN (conocimiento por observación y ciencias)
EN LA VIDA HUMANA (conocimiento por experiencia)
EN LA VIDA COMUNAL (conocimiento de la cultura y la historia)

REVELACIÓN ESPECIAL

EN LA BIBLIA (conocimiento por interpretación y exégesis bíblica)
EN LA PERSONA DE CRISTO (conocimiento por creer, seguir, servir, adorar)
EN EL ESPÍRITU SANTO (recibir, guiar)
EN EL CUERPO DE CRISTO (participación en la iglesia)

La Confesión Belga (1561), Artículo 2, dice:

A Él le conocemos a través de dos medios. En primer lugar, por la creación, conservación y gobierno del universo: porque éste es para nuestros ojos como un hermoso libro en el que todas las criaturas, grandes y pequeñas, son cual caracteres que nos dan a contemplar las cosas invisibles de Dios, a saber, su eterno poder y deidad, como dice el apóstol Pablo; todas las cuales son suficientes para convencer a los hombres, y privarles de toda excusa. En segundo lugar, El se nos da a conocer aun más clara y perfectamente por su santa y divina Palabra, esto es, tanto como nos es necesario en esta vida, para Su honra y la salvación de los Suyos.

3. LA BIBLIA NOS HABLA SOBRE LAS TRES PERSONAS DE LA TRINIDAD

Toda la verdad debe estar relacionada con el Dios verdadero. El Dios verdadero es auto-revelado por Jesucristo. En la Gran Comisión Jesús habla “del nombre del Padre, Hijo y Espíritu Santo.” No hay otro dios, sólo el Dios verdadero existe (véase la argumentación sobre Alá en el apéndice).

No hay ninguna religión no-cristiana que tenga un dios tal como el Dios Padre revelado por Jesucristo. Primero, para ser un Dios Padre eterno, hay que tener un Hijo eterno. Si Dios Padre no tiene un Hijo eterno, pues, un padre sin hijo (o hija) no es padre. La existencia de un Padre eterno requiere de un Hijo eterno y ninguna religión no-cristiana llena estos requisitos.
No hay ninguna religión no-cristiana que tenga un Hijo de Dios tal como el Hijo de Dios revelado por Jesucristo. El Hijo de Dios verdadero es eterno. El salvador y señor de los Testigos de Jehová no es el mismo Salvador y Señor de los cristianos. El salvador, para dar una salvación eterna, debe ser eterno.

Un salvador creado, no eterno, no puede dar una eternidad que el no posee.
Ninguna religión, aparte de la religión bíblica y Cristo céntrica, cree en el Espíritu Santo como una persona divina y parte de la Trinidad. Algunos creen en el Espíritu, pero no en un Espíritu Santo, uno que esta completamente separado del pecado, engaño e idolatría.

No hemos hecho apologética si no hemos hablado del Dios verdadero.

4. LAS CUATRO RELACIONES BÁSICAS DE LA VIDA

En la vida hay 4 relaciones básicas. Estas relaciones son identificadas en la narración de la creación (Gn. 1-2) y en el Gran Mandamiento (Dt. 6.5; Mt. 22.37-40) también conocido como la regla de oro. Hablando desde la perspectiva del ser humano:

1. La persona con Dios

2. La persona consigo misma

3. La persona con su prójimo

4. La persona con la creación

La relación entre Dios y la persona debe ser caracterizada por gracia. Siendo que Dios es un ser superior al ser humano, no hay otra manera para Dios relacionarse con nosotros. Todo lo bueno que el ser humano recibe de Dios es por su gracia (Mt. 5:45). Siendo que vivimos por la gracia de Dios el ser humano debe adorar a Dios (darle la gracia). La adoración verdadera es exigida por Dios (Juan 4:23,24). En nuestro estado pecaminosa, no podemos adorar a Dios como debe ser. Dios, por su gracia, ha provisto un camino para nosotros acercarnos a Dios. Durante el Antiguo Testamento, la provisión dado por Dios para entrar a su presencia era por medio de la fe en Él y por seguir los reglamentos de sacrificio. Para el Nuevo Testamento, Jesús dijo:

“Yo soy el camino, la verdad y la vida y nadie viene al Padre sino por mí” (Juan 14:6).

Ahora, hay que arrepentirse de sus pecados y seguir a Cristo (Mt. 4:17).

La relación entre la persona y sí misma es vista en su actitud o auto-concepto. Dios creó al ser humano con una naturaleza especial. Esta naturaleza refleja la imagen de Dios y es espiritual (Gen. 1:26). Sin embargo, por el pecado, la naturaleza humana es esclavizada al pecado. El pecado nos hace egoístas, o sea, auto-céntrico en vez de Cristo-céntrico. El cristiano afirma: “Ya no vivo yo mas Cristo en mí” (Gal. 2:20). El cristiano es renacido de nuevo. Ya tiene dos naturalezas, una humana y la otra espiritual (Gal. 5:24). Hay que vivir en la mortificación perpetua de la naturaleza humana y vivicación de la naturaleza nueva.

La relación entre la persona y otras personas en la comunidad es observable en sus acciones sociales. La ética cristiana para las acciones sociales es amar a su prójimo como a sí mismo.

Por último, la relación de una persona con la creación se describe como mayordomía. En Génesis 1:28 Dios da el mandato cultural para la humanidad. Este mandato es para la extensión de la familia humana y para trabajar en la creación.

Las cuatro relaciones son definidas por Dios, el Creador. Dios revela su voluntad por su palabra y mandato. La relación entre Dios y los seres humanos es afectada por la caída y transformada por fe y obediencia a Cristo. Además, todas las relaciones de la vida son maldecidas por la caída (Gén. 3). Finalmente, todas las relaciones humanos pueden ser transformadas por Dios si vivimos por fe en el Mesías y Salvador. En Cristo todas las cosas son hechas nuevas (II Cor. 5:17-19).

El cuadro histórico más impresionante sobre las cuatro relaciones se ve en la cruz del calvario. Allí vemos a Emmanuel –Dios con nosotros- crucificado y colgado entre los cielos y la tierra, para perdonarnos y a nuestro prójimo.

Hasta la creación reaccionó, al morir Jesús, la creación se oscureció.
Para la apologética es importante reconocer las relaciones básicas y distinguir entre ellas. Un criminal puede ser perdonado y su relación con Dios puede ser re-establecida por la gracia de Dios. Sin embargo, si ha cometido un crimen contra una persona y contra el estado, hay que pagar por las consecuencias sociales.

LAS CUATRO ETAPAS DE LA HISTORIA DE REDENCIÓN

Además de las relaciones básicas, hay 4 etapas en la HISTORIA DE REDENCIÓN. La etapa de la creación son los días especiales de la creación y hasta la caída (Gn. 1-2). La caída comienza con el pecado de Adán y Eva y continúa hasta que uno es salvado por creer en Cristo Jesús. La restauración es iniciada por Dios con la promesa de un redentor (Gn. 3.15, la promesa principal) y la vida la cual vivimos por fe en el Mesías. La glorificación es la vida eterna. Las 4 etapas son:

1. La creación (Gn. 1-2 )

2. La caída (Gn. 3)

3. La restauración (Gn. 3:15-Ap. 22)

4. La glorificación (Apoc. 22)

El apóstol Pablo usó el paradigma de la creación, caída, restauración y glorificación para explicarse. Por ejemplo, al hablar del papel de la mujer en la iglesia (I Tim. 2:12-15) el habla de la creación original, el proceso de la caída y la restauración en Cristo. En cuanto a la creación: “Adán fue formado primero.” Con respeto a la caída: “Adán no fue engañado, sino que la mujer…” Sobre la restauración: “Porque no permito a la mujer enseñar, ni ejercer dominio sobre el hombre, sino estar en silencio,” y “Pero se salvará engendrando hijos, si permaneciere en fe, amor, y santificación, con modestia.” Entendemos que los hermanos deben tomar la responsabilidad de ser líderes espirituales in la iglesia y que, por fe, las madres serán bendecidas como madres.

5. LAS FACULTADES MENTALES

Parte de ser creado a la imagen de Dios es ser auto-conciente y tener conocimiento de Dios, sí mismo, la sociedad y el universo. Normalmente, el conocimiento comienza con la introducción de información, por medio de nuestros sentidos (vista, audición, tacto, gusto, olfato) al celebro. El celebro procesa el conocimiento en varias maneras. Primero, el ser humano debe aceptar la información. Es un acto de fe y compromiso. La razón o la racionalidad es una capacidad mental dada a todos los seres humanos para pensar lógicamente. Somos responsables por el conocimiento que tenemos y por sus implicaciones. La conciencia es la capacidad de distinguir entre lo bueno y lo malo. Parte del procesar el conocimiento es tomar una decisión en cuanto a qué hacer con el conocimiento. Eso se llama la voluntad. Finalmente, los sentidos nos ayudan a experimentar y expresar nuestro conocimiento.

FACULTADES MENTALES

CONOCER: información (yo sé)
CREER: perspectiva (yo creo)
RAZON: racional (yo pienso)
CONCIENCIA: deber (yo debo)
VOLUNTAD: decidir (yo decido)
EMOCION: sentir (yo siento)
SENTIDOS
VISTA
AUDICION
TACTO
GUSTO
OLFATO

El proceso de como llegar al verdadero conocimiento de Dios es explicado en Romanos 10. La fe viene por oír la Palabra de Dios. La palabra proclamada entra a la mente del oyente por medio del sentido de audición (oír). Al oír el evangelio (conocimiento intelectual) el Espíritu Santo nos da fe (fruto del Espíritu Santo) para aceptar el conocimiento intelectual como conocimiento personal. Por creer en el evangelio de gracia, el creyente clama a Dios por el perdón de su pecado. Sobre la base de la fe en Cristo, vamos a conocer, razonar, querer, decidir y experimentar (Col. 1:29; Gal. 2:20).

6. EL EVANGELIO TRANSFORMA AL CORAZON HUMANO

La apologética nunca estará completo si el evangelio de arrepentimiento del pecado y la fe en la restauración en Cristo no este presente. El evangelio cambiará a los corazones humanos, a las relaciones humanas y al contexto del mundo.

Una persona o una relación humana no transformada por el evangelio de Cristo no es aceptable en la presencia de Dios el Padre. Todas las cosas del universo son hechas y son cambiadas por el Hijo para ser presentado a Dios el Padre (Hebreos 1:1-4).
En la apologética hay que preguntar, ¿Cómo esta relacionado mi punto de vista con el evangelio de Cristo?

7. DIOS ES GLORIFICADO EN TODO

No hay nada que pasa en el universo donde Dios no es glorificado. El es el creador, proveedor, salvador y perfecionador de su creación (Romanos 11:36).

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